Mucho se ha hablado ya de las bondades de estas dos cámaras. La D300, más veterana en el mercado, supone el modelo más avanzado de Nikon dentro del formato DX (APS-C), y la D700, más reciente pero que en ningún caso sustituye a la D300, usa el alabado cuerpo de la D300 con el aún más piropeado sensor de formato completo (FX) de la D3.
Para el uso que vamos a comentar aquí, el de la fotografía macro, las similitudes entre D300 y D700 se hacen patentes en cuanto a criterios de calidad: sin embargo las diferencias que suponen los diferentes formatos de sensor también se ponen de manifiesto en este tipo de fotografía.