
Colaboración de Mario Rubio
La fotografía nocturna exige, al contrario que otras muchas variantes fotográficas, la máxima paciencia. Tomas que pueden llegar a durar varias horas ponen de manifiesto en la gran parte de las imágenes el movimiento de nuestro planeta Tierra. Las estrellas, con sus trazos dibujados en el firmamento, dan fe de nuestro movimiento de rotación.
Ver artículo ->











