Eso en mi pueblo se llama "excusas de mal pagador", simple y llanamente. Y justificar lo injustificable no da precisamente buena imagen. En fin, no tiene mucho sentido que yo ahora discuta contigo de eso. Sería realmente ridículo. Puede que les pase tu "magnífica" aportación a mis alumnos, para que vean lo que es sentir vergüenza ajena. Allá cada cual consigo mismo, 
Aliena,
Como tengo por costumbre contestar a quien se dirige a mi, a pesar de que en este caso sospecho que será improductivo, pues ya te has erigido en juez y parte, dictando condena sobre mis imperdonables errores (sin reconocer para nada los tuyos) amenazando incluso con ejecutar la sentencia públicamente ante tus alumnos, respondo a tus nuevos comentarios y calificativos.
Eso en mi pueblo se llama "excusas de mal pagador", simple y llanamente.Tu sabrás a causa de que elucubraciones llegas a esa conclusión. Reconocí un error (recordemos que era una coma inadecuadamente situada). Pero a pesar de que me lo recriminaste de forma tan descortés y enfática (las palabras en mayúsculas significan gritos, como bien sabes) e intransigente hasta el punto de que estableciste comparaciones improcedentes, de las que perfectamente se podría inferir ánimo de ofensa, preferí tomarlo con buen humor y me limité a responderte aprovechando la circunstancia para comentar con toda corrección, algunas deficiencias que creí observar en tus comentarios. Todo ello por querer entender que no había mala voluntad y que serías una persona ecuánime y tan exigente contigo misma, como con los demás.
Y justificar lo injustificable no da precisamente buena imagen.No se a que te refieres. No he justificado nada. En cuanto a lo de la imagen que pueda ofrecer cada quien, te sugiero que releas con detenimiento tus comentarios, como si fuesen dirigidos a ti misma y extraigas tus propias conclusiones.
En fin, no tiene mucho sentido que yo ahora discuta contigo de eso.En eso te doy la razón. Este asunto para mi ya estaba cerrado. Prolongarlo es innecesario y a nadie más le interesa. Pero como a pesar de ello te contradices y vuelves a abrirlo dirigiéndote a mi públicamente, respondo en el mismo medio, por muy infructuoso e innecesario que me parezca.
Sería realmente ridículo.Es cuestión de opiniones. Pero si lo considerabas ridículo y sin sentido, con no haberme dicho nada más, el asunto estaba terminado.
Puede que les pase tu "magnífica" aportación a mis alumnos, para que vean lo que es sentir vergüenza ajena.Este último comentario/amenaza me parece absurdo, pueril y se descalifica solo. A tus alumnos no creo que les interesen para nada mis comentarios, pero si sirven para que aprendan algo, aunque sea de mis errores, me alegrará haberles sido útil. No seré yo quien interfiera en tu libertad de cátedra, pero sugiero que en cualquier caso, les facilites los textos completos, incluyendo los tuyos, así también podrán extraer sus propias conclusiones. Quizá tengas una sorpresa y descubras que tienen valores que no conoces y te hagan ver que las formas y el respeto a las personas son muy importantes. Siempre que se puedan atrever a ser sinceros.
En cuanto a la "vergüenza ajena" creo que para poder sentirla, hay que tener conciencia de la propia y también de la humildad y el respeto. Por contra desde la obcecación y la prepotencia, no se percibe.
Allá cada cual consigo mismoPor supuesto. Cada quien duerme con su conciencia. La mía me permite hacerlo muy relajado.
Finalmente, a la vista de las formas y calificativos que has utilizado, no es necesario que te molestes en contestarme (ni leerme), pero si quieres hacerlo, como parece que hayas hecho causa personal de ello, sugiero que lo hagas por privado y evitaremos polémicas en público que distorsionan y no llevan a ninguna parte. Como he dicho, tengo por costumbre contestar los mensajes, por la misma vía que los recibo.
Salud.
Holmes