Pero como fotógrafo, entre otras cosas, de la Federación Española de Taekwondo, una de las pruebas imprescindibles que debía pasar era cubrir un campeonato, y coincidió que los días del préstamo por parte de Finicon se realizaría el que posiblemente sea uno de los eventos europeos mas importantes de este deporte, el Open de España, con mas de un millar de competidores, dos días de competición y válido para el ránking de los próximos JJ.OO. de Londres, pero realizado en un pabellón cuya iluminación deja mucho que desear, por su calidad y por su cantidad.
Con un ISO medio durante las dos jornadas de 6400, y nunca por debajo de 1250, me sirvió para poder comprobar si había habido mejora frente a la D3S. Y, aunque la hay, no creo que este sea un motivo suficiente como para dar el salto a la D4.
Después de unas horas tirando a altos ISOs decidí realizar algunos ajustes al Picture Control que seleccioné para acondicionar un poco el procesamiento de las imágenes a las condiciones en las que estaba trabajando. Tras esos ajustes, la cosa mejoró bastante y los resultados fueron ya mas de mi gusto y en la unidad que ya poseo en propiedad he destinado un Banco de Imagen a configurar la cámara para cuando realizo fotografías a partir de cierto ISO alto, algo muy habitual en mi día a día.