Concursos fotográficos: 15 cosas que aprendí como jurado
Descarga la app
Síguenos
web de usuarios de cámaras digitales Nikon, un espacio del grupo Finicon
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y mostrarle publicidad y contenidos de su interés. Al continuar navegando, consideramos que acepta su uso. Más información
Concursos fotográficos: 15 cosas que aprendí como jurado
Parte 1

8

Sep2015
 
 
"La Tomatina" por Salvador Brun Pérez "La Tomatina" por Salvador Brun Pérez
Un juicio implica verdad, o creencia, para salvar o condenar. Hace poco fui jurado de un concurso nacional de fotografía para decidir qué fotos merecían dinero y reconocimiento y cuáles anonimato y olvido. Algunas de las cosas que aprendí:

1. Ni tongo ni proposiciones indecentes. En estas tierras de corrupciones y amiguismos pensaba encontrarme algún escándalo, aunque fuera diminuto, y nada, ni una vez me sugirieron ni escuché nada sobre la obra de nadie, al contrario, un compañero del jurado reconoció el trabajo de un par de colegas y decidió abstenerse de votar a favor o en contra.
"La Tomatina" por Salvador Brun Pérez "La Tomatina" por Salvador Brun Pérez
2. ¿Analógico o digital? Ese debate irrelevante... En la época del ruido informativo, los debates estériles protagonizan demasiadas páginas y ocultan lo esencial, en el caso de la fotografía las imágenes emocionantes, bellas, generadoras de información, reflexión o éxtasis visual. En un concurso de fotografías sin texto y copias pequeñas las imágenes debían hablar por sí mismas. Y eso hicieron.
"La Tomatina" por Salvador Brun Pérez "La Tomatina" por Salvador Brun Pérez
3. La presentación, punto de partida imprescindible. Aunque en las bases no establecía requisitos formales (más allá del tamaño del papel) la gran mayoría de las fotografías presentaban márgenes que enmarcaban las imágenes, todos los trabajos finalistas presentaban las imágenes con mimo. ¿Significa esto que habría quedado fuera de la final un trabajo extraordinario por un detalle como éste? No lo creo, pero es significativo que quienes crearon colecciones de fotografías interesantes también cuidaron con esmero su hábitat, el aire, el tipo de papel y la impresión.
"La Tomatina" por Salvador Brun Pérez "La Tomatina" por Salvador Brun Pérez
4. La calidad técnica, un mínimo fundamental. Todos los trabajos finalistas mostraban (y de qué manera) un control técnico del medio fotográfico. El dominio de la composición y, en algunos casos, de la luz, era intachable. Dos de las obras finalistas destacaban especialmente por su control compositivo en un blanco y negro limpio y geométrico en la línea del inalcanzable Fan Ho. Pero, aunque por poco, ninguno de ellos ganó.
"Karma" por Luis Botana Pérez "Karma" por Luis Botana Pérez
5. La emoción, factor clave. Los tres trabajos ganadores eran emoción. El primero sobre la tomatina y la energía de un evento multitudinario, la expectación, el éxtasis colectivo de una fiesta con varias décadas de historia a sus espaldas. El segundo, sobre las sombras y las incertidumbres de la vida sin hilo argumental evidente. El tercero, sobre la vejez, la soledad, la enfermedad. Alegría y dolor, celebración de la vida y miedo a la muerte… Los grandes temas que subyacen en lo folclórico y lo cotidiano son (y seguirán siendo) fuente de inspiración y merecedores de premios.

6. El estilo propio (o la reinterpretación de estilos ajenos), otro pilar fundamental. Las colecciones ganadoras eran coherentes y sólidas a nivel visual. El primero, fotoperiodismo a medio camino entre la eficacia implacable de Emilio Morenatti y el dominio cromático de Tino Soriano. El segundo inspirado (extremadamente) en el estilo de Michael Ackerman. El tercero, sobrio y equilibrado, en la línea del documentalismo clásico norteamericano.
"Karma" por Luis Botana Pérez "Karma" por Luis Botana Pérez
7. Los dípticos, formato al alza. Aunque no era un requisito específico, primero y segundo premiado estaban construidos a base de imágenes que se relacionaban entre sí y, además, encajaban en su conjunto. Salvador Brun con secuencias temporalmente relacionadas y significados complementarios, a veces contrapuestos, en la línea del mítica final de Carrie. Luis Botana, por el contrario, construyendo sus dípticos en base a composición y emoción, sin importar su cronología, algo de lo que sabe mucho el fotógrafo David Salcedo.
"Karma" por Luis Botana Pérez "Karma" por Luis Botana Pérez
8. El blanco y negro, mayoría absoluta en la final. La proporción b&n/color era 50/50 entre las obras presentadas y de los 12 finalistas 11 fueron trabajos en blanco y negro. ¿Por méritos propios o por demérito ajeno? Por un lado la apuesta monocromática es más segura, hay menos elementos que equilibrar, más posibilidades de conseguir composiciones limpias, contundentes, eficaces. Por el otro, la postproducción en color conlleva más riesgos y más complejidad, muchos trabajos quedaron fuera por falta de complementariedad cromática, excesos photoshoperos y HDRs subidos de tono. Y también había algo de control técnico o de veteranía, como si los autores que apostaron por el blanco y negro tuvieran más claro lo que hacían, más intención o aseguraran más el tiro reduciendo riesgos. Sorprendente que siga tan vigente la magia de lo monocromático en la era Instagram…
Comentarios
Envianos tu comentario
Opine sobre la notícia que acaba de leer y en breve será publicada.
* Campos obligatorios
Sobre el autor
Jesús G. Pastor
Jesús G. Pastor
Fotógrafo, periodista y viajero impenitente. A veces, también aprende enseñando.

http://www.unfotografo.es/
Ver más
Microsite
Serie Nikon Z
Foto de la semana
Participa Foto de la semana
Comunidad Nikonistas
Síguenos
Quiero darme de baja
Lo más Nikon
Últimos posts Nikonistas Foro
Últimos posts
DISTRIBUIDOR NIKON AUTORIZADO. Nikon es una marca registrada de Nikon Corporation. El dominio de Nikonistas.com no está relacionado de modo alguno con Nikon Corporation, ni con ninguna de sus sucursales o filiales.