Nikon COOLPIX P1000 | La “compacta” Nikon P1000
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Nikon COOLPIX P1000 | La “compacta” Nikon P1000
De angular a 1.000, 2.000, 3.000 mm...

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Sep2019
© Albert Masó & Hugo Rodríguez © Albert Masó & Hugo Rodríguez
Como es sabido, la prestigiosa marca japonesa tiene una larga trayectoria de importantes innovaciones en la historia de la fotografía del siglo XX desde la famosa Nikon F. Pues bien, en el actual siglo XXI no solo no ha perdido ímpetu y energía, sino que proporciona agradables sorpresas en todos los ámbitos del mundo profesional y aficionado. Baste recordar, por citar solo algunos de los hitos más recientes: la D5, la D850, la D500, la D7500, la Z 7… y ahora, en el campo de la serie bridge, la Nikon COOLPIX P1000.
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Algunos la clasifican en el cajón de sastre de las “compactas”, pero he entrecomillado la palabra porque desde luego es cualquier cosa menos compacta: su tamaño -mayor que algunas réflex- y su peso, que roza el kilo y medio, impiden que se la califique así. Entonces ¿Dónde la colocamos? Pues creo que fuera de cualquier intento de clasificación, ya que es extraordinaria en muchos aspectos por los motivos que indicamos en este análisis.
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LO DE LA P900… Y BASTANTE MÁS
Es heredera de la P900, que ya llegaba a 2.000 mm de distancia focal y que recuerdo haber recomendado a muchos alumnos de fotografía de naturaleza en los cursos de la Nikon school. Todos me escribieron agradeciendo el consejo y adjuntando imágenes que corroboraban su satisfacción. Y la verdad es que la P900 sigue siendo adecuada si deseas una cámara del mismo estilo pero más ligera, más compacta y más económica que la actual P1000, que ya supera, aunque solo ligeramente, la barrera de los 1.000 €.
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Al igual que su antecesora, la nueva cámara tiene un sensor necesariamente pequeño para poder alcanzar esas cotas de distancia focal equivalente (1/2,3 pulgadas), casi 16 Mp, conexión wifi, 24 mm de distancia focal mínima, luminosidad de f/2,8 (f/8 en la posición de tele extremo), estabilizador de imagen extraordinariamente efectivo, sensibilidad de 100 a 6.400 ISO, aunque es mejor no acercarse a esta cifra si queremos poco ruido digital, 4.000 de velocidad de obturación máxima, todos los modos de exposición (preferencia de apertura, de velocidad, programa y manual, además de numerosas sistemas automatizados), flash incorporado elevable, pantalla de movilidad completa, pudiendo girarla del todo, y una rápida ráfaga de 7 fps (fotos por segundo).
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Sin embargo, con el nuevo modelo los técnicos de la Nikon se han superado en muchos aspectos, como veremos a continuación, dejando aparte la superación de los 2.000 mm de la P900, que trataremos después en detalle. El nuevo modelo pasa de la filmación en Full HD a UHD/4K, manteniendo la grabación en estéreo.
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Además, incorpora una zapata para flash externo, lo que es de agradecer para conseguir iluminaciones profesionales, pues aparte de uno mucho más potente y orientable, permite la conexión de un cable TTL (Through The Lenses) para separarlo por completo. Asimismo, el visor electrónico pasa de menos de 1 Mp a más de 2,3 Mp, lo que produce un enorme incremento de nitidez al observar la escena.
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No obstante, con ser importante todo esto, para mi la mejor ventaja es la incorporación del formato RAW, lo que proporciona mucha más calidad de imagen al guardar toda la información que es capaz de captar el sensor y mejora sustancialmente el post-procesado. En efecto, hemos podido comprobar que la calidad de imagen que se puede conseguir al optimizar la captura es mucho mayor.
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UNA DISTANCIA FOCAL SIDERAL
La capacidad angular (24 mm) no bate ningún record, pero suele ser suficiente para la mayoría de situaciones. Sin embargo, es indudable que la característica más llamativa de esta cámara es la distancia focal máxima que alcanza: 3.000 mm ópticos. Incluso va más allá mediante sistemas digitales: 6.000 y hasta 12.000 mm; una locura y lógicamente a estos niveles la calidad se resiente.
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No obstante, parte de esta disminución de la calidad no se debe a la cámara en sí, sino al hecho de que con un tele tan potente solemos enfocar a mucha distancia, con lo que la contaminación –si estamos en ciudad- o el calor –si es verano- o cualquier tipo de calima harán que la imagen quede borrosa, lo que también sucedería con el mejor teleobjetivo.
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Otra cosa que hay que añadir, si te pasas de los 3.000 mm, es trípode o mucho pulso y mucha paciencia para acertar en el encuadre del sujeto que queremos fotografiar. Tanto es así, que Nikon proporciona a los que lo necesiten un accesorio externo, que es una especie de mira telescópica para afinar un poco la puntería.
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Desde luego, es poco frecuente necesitar 3.000 mm, pero más allá ya es de freakys. Así que esta cámara también es adecuada para los que lo somos. Yo diría que con la P1000 se puede “hacer digiscoping sin telescopio”. Y es que en una de las salidas de campo en las que probé la cámara fui al delta del Llobregat y coincidí con un colega que hacía digiscoping y, al comparar los resultados, eso fue lo que me dijo. Además, en cuanto a calidad no tenía nada que envidiar, con la ventaja del ahorro de peso y de coste, al poder prescindir del telescopio y del trípode.
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Pero sin llegar a los 6.000 y 12.000, quedándonos con los 24-3.000 mm ópticos, se trata del primer objetivo del mercado que proporciona 125 aumentos (24 x 125 = 3.000), algo impensable hace solo unos años. Por cierto, que lo de “sideral” se debe tomar al pie de la letra, ya que no solo resulta ideal para fotografiar la Luna, sino que hasta tiene un programa específico para ello, incluso para darle el anhelado tono rojizo sin tener que esperar a las “lunas rojas” que tanto se anuncian en los medios de comunicación cuando se producen. Podemos ver las montañas y los cráteres selenitas como si los tuviésemos delante. Esto no lo consigue ninguna otra cámara de su sector y para alcanzar una foto similar deberíamos tener un equipo réflex con teleobjetivo de gran calidad y teleconvertidor, cuyo coste podría ser diez veces superior.
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CAZA FOTOGRÁFICA, RETRATO Y MACRO
Como es lógico, esta cámara se puede utilizar para infinidad de usos y motivos. Sin embargo, para algunos resulta especialmente adecuada. Por ejemplo, para hacer retrato tiene dos ventajas fundamentales: por un lado, se favorece el enfoque selectivo (nitidez del sujeto y desenfoque del entorno) y por otro, puedes estar muy lejos, de manera que la persona ni se entera que la estás fotografiando, consiguiendo mayor naturalidad. OJO: eso no quita que, por ética fotográfica, se deba pedir siempre permiso. Aun así, la puedes sorprender en cuanto al momento de la toma.
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Dentro de la fotografía de naturaleza, no es idónea para paisaje, pero sí para fauna. No hace falta decir las ventajas de poder estar tan lejos del animal: te permitirá tomas que, de otra forma, serían imposibles porque, al apercibirse de tu presencia, huiría. Esto es especialmente interesante para la fotografía de seguimiento o rececho (phototrekking), pero la capacidad de disminuir la distancia focal hasta 24 mm en un segundo la hace adecuada para la técnica de acecho, es decir, cuando estamos dentro de un observatorio fijo o de un hide portátil, ya que cubrimos la posibilidad de que el animal se acerque demasiado.
© Albert Masó & Hugo Rodríguez © Albert Masó & Hugo Rodríguez
Finalmente, para los seres más diminutos también resulta apropiada. No especialmente para los insectos huidizos porque requiere mucha aproximación, pero para todo lo demás sí. Por tanto, para flores, minerales, setas, musgos, líquenes, detalles de la corteza… y todo lo que se nos ocurra, nos sorprenderá gratamente la función macro, que permite ¡acercarte hasta 1 cm!
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VALORACIÓN Y COMENTARIOS FINALES
Naturalmente, ninguna cámara es perfecta y esta tiene cosas que se podrían mejorar. En este sentido, es extraño que se haya prescindido del GPS que ya tenía la P900 y que no se haya sellado o impermeabilizado un poco. También se agradecería que alguna de las funciones que hay que buscar en el menú se pudiesen controlar con mandos externos, y si la pantalla fuese táctil ya sería fantástico.
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Se ha retrocedido en la capacidad de la batería, pues, mientras su antecesora permitía 360 disparos, esta solo unos 250. Así que el primer consejo que os doy es que, al comprarla, consigáis por lo menos una segunda batería; y no estaría de más otra externa para recargarlas.
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Como comentario final, quiero remarcar lo que más me ha convencido de las pruebas que he hecho en base a las fotos conseguidas. Aunque sea previsible conociendo la distancia focal que alcanza, no dejará impasible a nadie la gran diferencia entre la posición más angular y la más tele. En las series adjuntas se puede comprobar que en la primera imagen ni siquiera se aprecia la escena que podemos ver con todo detalle en las tomas entre 1.000 y 3.000 mm.
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Sin embargo, lo que más me asombró, de entrada, es el estabilizador, ya que, lógicamente, ante semejante potencia de zoom, llevé un trípode. Pues bien, mientras iba aumentando la distancia focal, iba observando la pantalla para ver en qué momento debía usarlo… ¡cual sería mi sorpresa al comprobar que llegaba a 3.000 mm sin necesitarlo!
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En efecto, ninguna toma salió trepidada. Entonces me puse la norma de dejar el trípode en casa, de manera que todas las fotos de exterior de este artículo están tomadas con la P1000 a pulso. Lo único que hacía a partir de 1.000 mm era apoyar la espalda, pero manteniéndome de pie y sujetando la cámara solo son los brazos.
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La siguiente gran sorpresa me la proporcionó el sistema de enfoque, que es ultra-rápido y capaz de seguir cualquier objeto que se desplace veloz, como uno de estos coches teledirigidos que pasan zumbando. En estas imágenes se puede comprobar cómo mantiene el enfoque aun cuando el coche se dirige hacia el fotógrafo, con lo que la disminución de la distancia de la toma es muy brusca. Además, el sistema no se despista ni con el cielo de fondo ni con el suelo, donde hay muchos elementos que podrían engañar a la cámara.
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Resumiendo, se trata de una compacta nada compacta, provista de un objetivo que no tiene parangón por la increíble distancia focal que alcanza y con una calidad superior a la mayoría de modelos de tipo bridge. El sensor es necesariamente pequeño, pero con buena luz aguanta la comparación con cámaras de rango y precio muy superiores.
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Con JPEG poco comprimido no desmerece, pero los mejores resultados los tendremos con el RAW ajustado adecuadamente con un buen post-procesado. He podido comprobar que la P1000 puede proporcionar imágenes profesionales, ya que permiten la publicación a doble página de revista, incluso haciendo re-encuadre.
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Autor: Albert Masó
Fotos: Albert Masó y Hugo Rodríguez
Modelos: Lizzy, Aida, Sandra, Boris y Nil.
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Sobre el autor
Albert Masó
Albert Masó
Fotografia Macro de estudio y de campo, Fauna en libertad y Fotografía de Viajes. Licenciado en Biología por la Universidad de Barcelona, Albert Masó es profesor de Fotografía en el Museo de la Ciencia, UNESCO, Institut d'Estudis Fotogràfics de Catalunya, Centro Andaluz de Fotografía, Centro de Tecnologías Avanzadas (Zaragoza), Sonimag, jardines botánicos, museos y universidades, incluyendo internacionales. Profesor presencial y on-line de Fotografía Técnico-Científica del Centre de la Imatge i Tecnologia Multimedia (UPC), la única escuela oficial de fotografía. Ha realizado trabajos de investigación de Biología y de fotografía con Microscopio Electrónico de Scanning, publicando más de 100 artículos. Miembro de 12 asociaciones, es fundador de la Asociación Española de Técnicos Especialistas en Fotografía Científica, Vision Agency, la Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza, la Societat Catalana de Fotògrafs de Natura e International Wildlife Photography Society.

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