Esta semana pasa el Tercer Grado Manuel Prats, fotógrafo nacido en Madrid, finalista del FotoNikon 2008, en la categoría de deportes, y dedicado especialmente a la fotografía de arquitectura e interiorismo
¿Cuánto tiempo hace que se dedica a la fotografía como profesión?
Desde hace un par de años
¿De dónde viene su vocación?
Desde que de niño enredaba con una pequeña Pentax de mi padre
¿Cuál es el género fotográfico al que más se ha dedicado?
Profesionalmente al interiorismo, en mis ratos libres a los deportes de montaña.
¿Cuáles considera que son sus referencias fotográficas? ¿Quién o qué ha inspirado su forma de ver la fotografía?
Uff, hay muchas, innumerables diría yo. Imagino que como todo buen aficionado a la fotografía, me gusta ver buenas fotos. Desde August Sander, pasando por Avedon, Friedlander, Duane Michals, Ralph Gibson...
¿Recuerda su primera foto profesional?
Sin duda, un trabajo para un estudio de arquitectura en el Hotel Palace.
¿Recuerda cuánto le pagaron por ella?
Claro, no fue hace tanto.
¿Cuáles son las ventajas que encuentra en la fotografía digital?
El control absoluto en la gestión de color.
¿Qué echa de menos de las analógicas?
Poca cosa, quizás el blanco y negro.
¿Qué pieza de su equipo valora más?
Mi cabeza...
Bueno vale, y después el 24mmPC, es una joyita.
¿Qué foto le gustaría hacer que todavía no haya conseguido?
Alguna que sea buena.
¿Qué destacaría con orgullo del mundo de la fotografía?
Hace que la vida se convierta en una constante aventura.
¿Qué le gustaría eliminar, si pudiese?
Las prisas.
¿Qué tres libros de fotografía nos recomienda?
El primero sin duda, "La visión Fotográfica", de mi profesor Eduardo Momeñe.
Después el manual de la cámara, y por último, el libro de Foto Nikon del año pasado.
Nos puede decir, qué exposición fotográfica de las que ha visto más le ha impactado…
Chema Madoz. Exquisita sencillez.
Por favor, explíquenos alguna anécdota curiosa que le haya ocurrido realizando alguno de sus trabajos.
Hay una anécdota que no olvidaré nunca. Hicimos un trabajo muy espectacular en Riglos, con dos de los alpinistas punteros de hoy en día, Carlos Suárez y Leo Houlding. Escalé con ellos una pared de 300 metros, y durante un reposo en una repisa a 200 metros del suelo, mientras manejaba las cuerdas, la cámara, los zapatos, se me escapó de las manos el descensor y voló hasta el suelo.
Pensé que me moría, estaba con dos alpinistas de élite y lo mejor que se me ocurría era tirar las cosa al suelo.
¿Hacía dónde cree que camina la fotografía?
En un mundo inclinado hacia la "estandarización" y la globalización, lo mejor que puede hacer un fotógrafo es expresar su visión personal a través del lenguaje fotográfico.