Si trabajamos con flash, hay una diferencia muy importante entre la D40 y la D40x, la D40 es capaz de sincronizar el flash hasta 1/500 seg, mientras que su hermana mayor sólo consigue hacerlo hasta a 1/200 seg.
La ráfaga es la última de las diferencias: 2,5 fps y 3 fps en D40 y D40x respectivamente, apenas importante ni determinante.
El resto de características son exactamente iguales en ambos modelos, de hecho no te das cuenta con qué cámara estás disparando si dispones de ambos modelos, como en el caso de este análisis.
Ya con la cámara en las manos y comparándola con sus hermanas mayores, descubrimos un reducido número de controles, que por otro lado la hace más fácil y amigable de manejar. Pero esto no debe engañarnos, ya que pulsando el botón Ajuste -el último del lado izquierdo de la pantalla- podemos acceder directamente a esos controles que no aparecen en botones dedicados: ajustes de calidad y tamaño de imagen, balance de blancos, sensibilidad, modo de disparo, modo de enfoque, modo de zona de enfoque, y el modo de medición; todo esto sin necesidad de entrar en el menú.
Además, cada vez que seleccionamos un ajuste, la cámara muestra fotografías a modo de ejemplo de su uso recomendado, de este modo aprender a manejar nuestra D40/D40x será mucho más rápido.