Estoy en un dilema. Tengo la posibilidad de cambiar la D300 por una D700. He hecho bastantes fotos con la D300 y estoy muy contento con ella. También he leído bastante sobre la D700. En teoría creo que sé lo que gano y lo que puedo perder. No me puedo quedar con las dos cámaras (necesito vender la D300 y parte del material DX) para comprar algún objetivo. Quizá cuando me haya desprendido de la D300 me arrepienta...
Mi problema ahora es cuál puede ser un buen objetivo todo-terreno para la D700. Con la D300 disparo habitualmente con un Tamron 17-50 o con un Nikon 18-200 VR.
Las opciones más evidentes son Nikon 24-70 f2.8, Nikon 24-85 f2.8-4 ó Nikon 24-120 f3.5-5.6.
El primero de estos, además de ser muy caro (y lógicamente muy bueno), es bastante pesado (1 Kg) y voluminoso. Esto es lo que más me echa para atrás.
El 24-85 tiene muy buena pinta, aunque parece que no está pensado originalmente para cámaras digitales y eso, al menos en teoría, lo hace muy propenso a grandes aberraciones cromáticas y otros defectos del estilo.
El 24-120 tiene el atractivo de un rango focal mayor, por contra abre menos (sería parecido al 18-200) pero he leido por ahí que no vale la pena.
No he mirado lo que hay en Tamron, Sigma o Tokina.
Además me gustaría comprar alguna focal fija. Tengo un 50mm f1.8 y estoy pensando en un 85 mm f1.8 o quizá mejor en un 105 f2.8 Micro.
Por otro lado, no sé si merece la pena conservar el 17-50. Aunque pierda resolución, ¿puede ser interesante para objetos que haya que enfocar muy cerca o para fotos que requieran gran angular? Esta duda se agrava porque conservo una D70s y no me puedo desprender de todo el material DX.
En fin ahí va mi dilema ...
Saludos,
Gorbea