La tarde del pasado 28 de febrero, salgo por los alrededores a estirar las piernas y a sacar a la perra, me llevo la pequeña Lumix, como otras veces, sin trípode, filtros ni nada, solo la cámara con el 14-42, se escuchaban truenos al salir de casa, y por el camino empieza a caer la de Dios, corriendo nos refugiamos ( yo y la perra)  en el secadero de tabaco de la foto. En el techo de chapa se oye caer el agua a lo bestia, la tormenta se va poco a poco retirando hacia el oeste, y desde el secader