¡Gracias chicos! Me parece muy interesante todo lo que comentáis, yo creo que es muy útil tener presente este tipo de cosas, primero para tener un buen vínculo con la pareja y poder disfrutar de las sesiones con ellos, pero sin olvidar que al final del día estamos trabajando y vendiendo un producto único y personal.
Lo de "enganchar" a la novia me parece un dato curioso, ciertamente suelen ser ellas las que "llevan la voz catante" en la organización del evento, así como de los detalles... No se si en ese caso, yo como mujer, puedo "jugar con ventaja" jajaja... ¡Na, es broma! Está claro que hay que saber venderse, pero para ello hay que ofrecer un buen producto.
Poniéndonos por un momento en la mente de la pareja... ¿Qué 3 características primordiales debe tener el producto que estamos buscando? Comienzo mojándome yo:
1. Tener muy presente que el reportaje de fotos es donde quedarán todos los recuerdos plasmados del día más maravilloso de nuestra vida. Si se invierte en un vestido de novia una pasta, así como en el alquiler de una sala o lugar de celebración, o incluso en un catering llevado por chefs con estrella Michelin... ¿Por qué no hacerlo en un "producto" donde todas esas emociones quedarán recogidas de forma personal y artística?
2. Poder hacer el reportaje con un fotógrafo/a "amigo/a". ¡Una persona que nos inspire confianza! Una persona con la que disfrutar en las sesiones, un profesional que nos haga sentir cómodos en todo momento, que nos ACOMPAÑE en nuestro día: que sea nuestro CÓMPLICE.
3. Un producto exclusivo. Ofrecer un reportaje único, porque cada boda es un evento muy personal e íntimo y así debe ser captado en imágenes. Sentir que mi álbum de fotos, además de ser un álbum de recuerdos, es un pequeño libro repleto de "obras de arte irrepetibles".
¡Ahí lo dejo! ¿Qué pensáis vosotros? ¿cuáles serían vuestras prioridades si os ponéis en la piel de los futuros novios? :)