Hace ya algún tiempo decidí vender toda la caterba de objetivos que tenía, de todo tipo y hasta algún pata negra, y me decidí por comprarme el tan amado - odiado 20 - 200 vr de nikon. Realmente estaba contento con él, también es cierto que estaba aburridísimo de cargar con la mochila con todos los atalaches y parecer más a un sherpa que un turista o escursionista cualquiera, el TT me venía como anillo al dedo, con un solo objetivo todo resuelto.
Su calidad, bueno, depende lo delicado que seas y el ojo crítico que tuvieras.
Ahora bién, el tema central de este hilo, ayer se estrello la cámara con el objetivo montado desde lo alto del armario al suelo, milagrosamente la cámara parece que funciona y no tiene ningún desperfecto, el 20 - 200, siniestro total, como estas colisiones de automóviles que se ven por la carretera, os lo juro igual, el filtro UV, incrustado por un lado más de 1 cm hacia el interior del objetivo, imposibilidad de quitar la tapa de protección, la carcasa reventada, tornillo que no sé por dónde han salido, ahora más que un objetivo tengo un sonajero.
La pregunta es la siguiente, ya que me ha vuelto la duda, ¿Qué hago ahora?
Vuelvo a commprarme lo mismo, vuelvo a comprarme dos o más objetivos?, en este caso ¿qué objetivos compro, que marca? En principio el dinero no sería el problema, bueno, tampoco es que lo quiera tirar, pero los 800 - 1000 € me encajan.
Se que la decisión que tome no me va complacer al 100%.
No me vale pasarme a una compacta, llevo media vida zumbando con reflex, con infinidad de objetivos, me gusta y ahora vuelvo a la duda.
Socorro.
Creo que me sería más facil cambiar de coche o de mujer, es broma, pero el sentimiento va por esos lares.
Gracias.