Siento lo de tu suegro, en mi familia también hemos padecido el alzheimer y es una enfermedad muy dura. Animos, la vida sigue.
La semana santa la hemos pasado de cena en cena y comida en comida, siempre me sale mejor irme de vacaciones que quedarme en casa, al final gasto lo mismo, pero bueno, con la familia y buenos ratos se pasa igual de bien.