1–Para qué: Puedes llevarlo siempre puesto. Pero, a medida que la luz se va diluyendo va dejando de ser eficaz. Tenlo en cuenta.
2–Pros (por qué usar este objetivo), Puntos fuertes: Te sirve para todo, pero sin milagros. La óptica es víctima de su versatilidad.
3–Contras (por qué no usarlo), Puntos débiles: Lo dicho, para sacarle el 100% tienes que estar fino con él. De noche, puede darte disgustos si no llevas algo más lúcido en el saco.
4–Comentario: Si lo coges por las riendas, no lo vas a soltar, y después, un buen procesado con NX 2 , PhotoShop u otros especializados, puede darte muchas alegrías. Si dudas de lo que puede llegar a hacer, no dejes de hacer pruebas sobre trípode, sobre todo por si te tocó una unidad defectuosa (raro pero pasa).
5–Fotos:
Una imagen sin procesar que refleja la distorsión de la lente, aunque el resultado de color y nitidez, por lo menos a mi, me satisface.
Y aquí, otra imagen después de juguetear con el NEF. Los resultados, creo, son más que aceptables para el precio de este modelo.
¡Ah! creo que hay un NK 18-300 en la recámara. Habrá que verlo porque promete.
¡Sed Felices!