Buenas, soy novatillo en el foro y en Nikon... porque ser hermano de un nikkonista de decenios no cuenta, verdad?
A lo que voy. Como veréis en mi firma, estoy aprovechando los objetivos de la F4 de mi hermano para la nueva D90 que me compré hace un par de días.
Son un Nikkor 35-70mm 1:2.8 AF y un Nikkor 28mm 1:2.8 AF.
Los dos son, evidentemente, analógicos, pero con la D90 les puedo dar uso.
Como comenté en mi presentación, tengo claro que hay mejores combinaciones, pero a la muerte de mi hermano tengo la necesidad de utilizar al menos parte de su equipo. Es como aquel que hereda un coche clásico y necesita usarlo para sentir que parte de su familiar sigue con él.
La pregunta es si voy bien servido, en cuanto a ópticas me refiero.
Mi hermano usaba estas para casi todos sus trabajos (bodas, vacaciones, deportes, etc.) aunque tiraba de sus Hasselblad cuando necesitaba mucha calidad (publicidad, exposición, estudio, etc.)
Soy consciente también que voy corto de teleobjetivos, básicamente porque no tengo. Pero para ir tirando, para unas vacaciones tranquilillas, para el día a día, ¿qué opináis?
Tengo pensado llevar siempre montado el 28mm y usar el 35-70 para cuando necesite acercarme o más detalle.
¿Voy bien así?
Gracias por adelantado.