Las gomas no se despegan. No van pegadas. Simplemente cojen holgura y se acaban soltando porque Nikon no tiene vergüenza. Y no solo le pasa al 17-55. 24-70, 14-24, 70-200, todos 2,8, todos pata negra y de todos he visto unidades con las gomas bailando. Y desde luego no es porque les hayan dado un mal trato.
Otra cosa es que este vendedor, en lugar de indagar y enterarse que comprando unas gomas por internet a unos 25 euros lo tenía solucionado, pensó que iban pegadas y la cagó.
Pero lo dicho, es vergonzoso que objetivos que cuestan más de 1000 euros tengan estos problemas. Una calidad de construcción patética.