Nos está echando humo la cabeza en casa.
Espero no ofender con mi forma de explicarme, que será de ignorante total pero me gustaría que me dijeseis si más o menos digo algo coherente. Y si no por favor, corregidme. (Yo es que soy de microscopios y lupas y mi experiencia con la óptica va por otros derroteros).
Llevamos, mi pareja y yo, toda la tarde estudiando el tema y entiendo que el objetivo 18-55 hace de gran angular, abarcando más campo y el 55-200VR un poco al revés, abarca menos pero aumenta. Entonces el 18-105 comienza como mi 18-55 pero aumenta hasta lo que me da el 55-200 regulado en 105 ¿no? Sí es así ¡ya me parece poco! Asumo que sería muy práctico por lo versátil de su uso pero querría más focal antes de tener nuevos ahorros para otro objetivo.
Si me quedo con 18-105 tendría que, como bien me dijeron al principio del hilo, completar con otro con más focal y que seguramente tendría mayor calidad ya puestos a invertir. Entonces, ¿no estaría descompensado el asunto? De tener más calidad en uno, casi prefiero que sea en el gran angular.
No sé si me estoy explicando bien o si estaré diciendo una burrada tras otra. A la conclusión que hemos llegado, y que me gustaría consultar, es si no será mejor quedarnos estos dos objetivos, aprender con ellos y después, según se vaya pudiendo, cambiarlos por otros dos de mayor calidad y rango. Algo así como 16-85 y 70-300, ¿tiene sentido?
Ay, que miedo me da vuestra posible respuesta.
Por cierto, comparándolos en la misma distancia ¿cuál se podría decir que tiene más calidad? En cuanto a luminosidad, nitidez, etc.
Por ejemplo: a 30mm ¿18-55 ó 18-105? y a 100mm ¿18-105 ó 55-200?
Gracias una vez más.