Buenas tardes!!
Mi situación es algo parecida a la que comentan algunos por aquí. Todo comenzó en 2007, llevando la cámara a bodas de amigos (que ya tenían un fotógrafo contratado) y sin molestar, hacía las fotos que podía. Con el tiempo empecé a trabajar con un fotógrafo de mi ciudad, como ayudante; nunca como único fotógrafo. Hasta que llegó el día, me piden el reportaje unos novios y yo era el "fotógrafo ofical". Al principio, iba muy asustado, intentaba hacer las fotos "típicas" sin arriesgar nada y con el tiempo, vas mejorando técnica, equipo (que ayuda bastante) y sobretodo, mejoras la relación con los novios. En las primeras bodas, yo estaba más nervioso que ellos, y eso no ayuda para nada.
Os pongo algunos ejemplos de mis últimas bodas:
http://www.guijarrofotografia.com/portafolio/bodas/
Esto es la pescadilla que se muerde la cola, hay que saber decir que no a "marrones"; pero también tiene que haber una primera vez. Yo creo que lo mejor es empezar como "segundo" fotógrafo, con libertad y cuando haces varias bodas así, intentarlo uno mismo sólo.
Un saludo