¡Buenas a todos!
Hoy os comparto un par de fotos en las que, por la escasa luz, he tenido que tirar de un ISO bastante alto. Aun así, creo que no han quedado del todo mal. Están hechas a pulso, lo cual también añade cierto mérito (¡y riesgo!) al resultado final. Las he podido salvar gracias a la edición.
Soy consciente de que técnicamente tienen margen de mejora, pero me apetecía compartirlas igualmente para recibir vuestro feedback y seguir aprendiendo. ¡Toda crítica constructiva es más que bienvenida!
Feathers in Formalwear by Héctor Martín, en Flickr
Nikon Z 9
NIKKOR Z 180-600 mm f/5.6 -6.3 VR
ƒ/6.3
550 mm
1/1000
ISO 8000
Feathers in Formalwear II by Héctor Martín, en Flickr
Nikon Z 9
NIKKOR Z 180-600 mm f/5.6 -6.3 VR
ƒ/6.3
600 mm
1/800
ISO 6400
El pato mandarín (Aix galericulata) es, sin duda, una de las aves más llamativas que se pueden observar en la naturaleza. Originario de Asia oriental, ha logrado establecer pequeñas poblaciones asilvestradas en Europa, incluidas algunas localizaciones en la península ibérica. Lo más impresionante es el macho durante la época de cría, con su plumaje extravagante: cresta naranja, pecho púrpura, flancos dorados y un par de “velas” naranjas sobre las alas que parecen de papel plegado. A diferencia de muchas especies, los patos mandarines anidan en árboles, y los polluelos se lanzan al vacío poco después de nacer, aterrizando sin problemas gracias a su ligereza. Aunque se alimentan principalmente de semillas, insectos y vegetación acuática, también buscan bellotas y pequeños invertebrados en tierra firme. Prefieren zonas tranquilas con vegetación densa cerca del agua. A pesar de su belleza exótica, es una especie discreta en comportamiento: silenciosa, prudente y sorprendentemente ágil en vuelo.
¡Nos leemos!