Aunque este post ya tenga mucho tiempo, todavía quedamos personas que tenemos la D5 y que no tenemos ninguna prisa por jubilarla. He tenido mirrorless, que las vendí al final para comprar más objetivos para la Nikon, y a fecha de hoy todavía no he encontrado ningún motivo de peso que me obligue a cambiar de sistema. Conozco a la perfección mi D5 y ya forma una parte más de mi cuerpo, no necesito más para poder hacer las fotografías que quiero, os pongo algunas de las últimas que he hecho con el Sigma art 50mm 1.4, que es un objetivo que me chifla. En este caso se trata de una recreación de la Bella Durmiente pero con estilo más gótico.