Hola gente, Vengo a contaros mis penas, y ya de paso si me dais alguna idea mejor, os lo agradezco. Ayer por la noche saqué mi D90 con el Nikkor 10-24mm montado y en un despiste el trípode con la cámara se fue al suelo (1.5m). Mea culpa, porque el trípode tenía mal colocadas las patas y se terminó desestabilizando sin darme cuenta. El caso es que el susto fue épico... y ya me mascaba la tragedia. El resultado fue que la D90 ha acabado con roces en la carcasa (todo superficial, parece que nada grave) y el objetivo, que aunque no se llevó el golpe y por tanto no tiene marcas, ha dejado de realizar el enfoque motorizado. Todo lo demás funciona y la verdad es que me sorprende, ya os digo, la caída fue buena y me esperaba algo peor. He comprobado que funcionan correctamente ambos anillos (zoom y enfoque) a mano claro, y de hecho hoy mismo he podido sacar varias fotos utilizando el enfoque manual. así que aparentemente y sin tener mucha idea parece que la parte que se ha fastidiado es el motor de enfoque del objetivo. Ahora vienen mis dudas. El objetivo tiene poco más de 1 año de vida y tiene los 2+3 años de garantía Finicon... así que supongo que lo más sensato es llevarlo al SAT de Finicon en Madrid y que me hagan un presupuesto para ver cómo me sale la broma de la reparación. Leyendo el foro me espero un buen palo... y he visto que hay podría haber otros centros de reparación que podrían ser más baratos... ¿Qué haríais vosotros? Es la primera vez que tengo un disgusto de éstos y tengo poca experiencia con reparaciones. Os agradecería si me dierais vuestra opinión.
Saludos!