Una toma del año 2019, así que tiene unos años ya.., la subo un poco por nostalgia, de aquella época en la que me podía permitir largas sesiones y largos aguardos, incluso en varios días consecutivos.
Es una especie esquiva y nerviosa, y por tanto difícil, ya que no suele salir de la espesura. En este caso , y ya que la iluminación natural era muy escasa ( dentro de un barranco en un bosque de pinos), usé el flash integrado de la cámara , un accesorio que yo he valorado mucho siempre, y que los fabricantes de cámaras han dejado de asistir.
Es un flash poco potente ( creo que Nº guía de 10 ) , pero puede ser de gran ayuda, como fue el caso. La distancia de disparo en este caso era corta, apenas 4 metros. pero hizo muy bien su trabajo.
D7500 con AFS Nikkor 200-500 VR, a 440mm
1/100 a f-5.6
iso-720
flash integrado modo iTTL
De nuevo el pequeñajo by Arístides Díaz, en Flickr