JGMa Publicado 1 de Agosto de 2020 Compartir Publicado 1 de Agosto de 2020 Hola, Hace unos días fui a Ciñera (León) para ver el Faedo (hayedo). Hace tiempo que no iba y aprovechando que quería probar el adaptador para montura F de Nikon a Fuji me acerqué. En el pequeño bosque coincidí con un afable vecino del pueblo que además de contarme su vida y darme mucha información del lugar, me preguntó “¿qué, ya has visto a Josefina? no, todavía no la vi”, le respondí dubitativo sin saber a quién se refería. Después de que el hombre me dejó de nuevo a solas con el bosque me propuse encontrar a Josefina, que en realidad es “Haeda”, o a lo mejor son las dos la misma persona… Fuji X-T3 – Tokina 12-28 F4 (con adaptador manual) +- 16mm, +- f8/11, 1/30s, ISO 1600. Un cuento de Josefina Díaz del Cuadro. “Una vez me contó un abuelo, que hace muchos, muchos años, antes de que hubiera casas en el valle, cuando aún los hombres vivían al aire libre y los inviernos eran crudos y muy largos, vivía en el Faedo una bruja llamada Haeda. Tenía poderes sobrenaturales. Dicen que se los había otorgado el demonio pero este le advirtió: “Debes usarlos para hacer el mal, pues si haces el bien con ellos te consumirás y en tres días desaparecerás”. La bruja Haeda se frotó las manos y se preparó para hacer todo el daño que pudiera. Entre La Vid y Santa Lucía vivía una familia: la madre, María, el padre, Miguel, y nueve hijos pequeños. Por el verano sembraban patatas, fréjoles y lechugas pues se daban muy bien y alimentaban a sus hijos pequeños. Pero cuando llegaba el invierno las cosas se ponían difíciles y no tenían dónde refugiarse. Por la noche subían a la cueva de los Infantes y allí se guarecían de la nieve y las heladas. Pero un día nevó y nevó. El viento soplaba la ladera de la montaña y estaba helada. Y por más que María y Miguel empujaban a sus hijos no conseguían llegar a la cueva mientras los niños resbalaban y volvían a caer. Haeda estaba sentada en Berciegos, (bien es sabido que las brujas no tienen frío) y sintió escozor en el pecho al ver aquellos padres que no podían resguardar a los niños del frío. Usando sus poderes, arrancó un montón de piedras de las montañas y les prendió fuego. Se pusieron rojas y chispeantes dando un calor agradable pero lo más milagroso es que duraron prendidas toda la noche. María y Miguel colocaron a sus hijos alrededor y durmieron toda la noche calentitos. A la mañana siguiente había un gran montón de cenizas, ellos no se explicaban lo que había pasado. Aquel día siguió nevando, en el puerto había niebla, y el frío era insoportable. Haeda pensó que aunque les ayudara otro día aún le quedarían poderes, así que volvió a arrancar piedras de las montañas y las prendió, haciendo de nuevo una gran hoguera. Pasaron la noche calientes. Por la mañana vieron mucha ceniza que guardaba brasas en sus entrañas, así que metieron patatas para que se asaran y los niños las comieran tiernecitas. Haeda se miró en el arroyo y se vio envejecida y cansada. Estaba agotada. Pero también estaba dispuesta a ayudarles un día más. Aun así pensaba que aunque fuera a costa de su vida no sería suficiente, dado que el invierno en estas tierras es largo y no podrían resistirlo. Meditó y meditó la bruja buena y juntando las fuerzas que le quedaban hizo que todas las montañas del valle se llenaran de piedras que prendieran y dieran calor. Vinieron muchas familias y fundaron un pueblo sobre aquellas cenizas. Y le llamaron Ciñera. Desde entonces ningún niño pasó frío por las noches. Haeda así lo quiso. Dice el viejo que la bruja buena se fue a morir al Faedo y dejó mechones de pelo blanco entre las hayas. Ahora los niños de Ciñera van al Faedo de merienda y, sin saberlo, juegan y ríen bajo la protección de Haeda, que vela para que no nos falte nunca el carbón.” Un saludo. 1 Citar Enlace al comentario Compartir en otros sitios web Mas opciones de compartir...
Caleidoscopio bis Publicado 4 de Agosto de 2020 Compartir Publicado 4 de Agosto de 2020 (editado) En 1/8/2020 a las 23:14, JGMa dijo: Haeda Hola, Hace unos días fui a Ciñera (León) para ver el Faedo (hayedo). Hace tiempo que no iba y aprovechando que quería probar el adaptador para montura F de Nikon a Fuji me acerqué. En el pequeño bosque coincidí con un afable vecino del pueblo que además de contarme su vida y darme mucha información del lugar, me preguntó “¿qué, ya has visto a Josefina? no, todavía no la vi”, le respondí dubitativo sin saber a quién se refería. Después de que el hombre me dejó de nuevo a solas con el bosque me propuse encontrar a Josefina, que en realidad es “Haeda”, o a lo mejor son las dos la misma persona… Un saludo. Interesante presentación que haces a la fotografía que nos traes por aquí. Me recuerda las épocas pasadas en que la fotografía iba precedida de su texto para mantener y completar el diálogo entre los interesados y no tanto. También en su procesado, se acerca aquellas dimensiones monocromáticas según era el tema. Con este procesado - positivado - se mantiene la atención y, penetra más en la precepción del contenido. Pienso que has logrado que la presencia del esta abstracción en el bosque, mantenga esa dimensión ocultista e indefinida. El cine también hizo uso de estas imágenes con mensaje y simbolismo. Cierto es que el origen de las aldeas y poblados rurales, tienen su pequeña historia que transmitir en el tiempo, ya que ayuda a mantener el arraigo que les da cobijo, protección e interrelación. Saludos. Editado 4 de Agosto de 2020 por Caleidoscopio bis Frases y ortografía. Citar Enlace al comentario Compartir en otros sitios web Mas opciones de compartir...
JGMa Publicado 4 de Agosto de 2020 Autor Compartir Publicado 4 de Agosto de 2020 hace 9 horas, Caleidoscopio bis dijo: Interesante presentación que haces a la fotografía que nos traes por aquí. Me recuerda las épocas pasadas en que la fotografía iba precedida de su texto para mantener y completar el diálogo entre los interesados y no tanto. También en su procesado, se acerca aquellas dimensiones monocromáticas según era el tema. Con este procesado - positivado - se mantiene la atención y, penetra más en la precepción del contenido. Pienso que has logrado que la presencia del esta abstracción en el bosque, mantenga esa dimensión ocultista e indefinida. El cine también hizo uso de estas imágenes con mensaje y simbolismo. Cierto es que el origen de las aldeas y poblados rurales, tienen su pequeña historia que transmitir en el tiempo, ya que ayuda a mantener el arraigo que les da cobijo, protección e interrelación. Saludos. Hola, te agradezco pasar por el hilo y comentar. Creo que, con anterioridad, ya hemos coincidido favorablemente en el tema de acompañar con texto a las imágenes, especialmente si complementan la historia o si aportan más información documental. En este caso lo que quería resaltar era ese arraigo que oportunamente mencionas; me gustó conversar con aquel hombre. No tenía muy claro si encajaría el blanco y negro, en realidad no estaba seguro de que la imagen funcionase porque no hay nada de interés excepto la abstracción. Subexpuse durante la toma y posteriormente en el ordenador la pasé a formato cuadrado y gradualmente oscurecí todavía más todas las zonas a excepción de la zona iluminada por la luz que se filtraba entre las copas de los árboles. Con ello consigo mantener la atención y, a la vez, mantener el misterio que acompaña a la historia. Reitero el agradecimiento por la visita, un saludo. Citar Enlace al comentario Compartir en otros sitios web Mas opciones de compartir...
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