Hace ya seis meses que está en mis manos, Lo considero una compra muy buena, estando satisfecho con él,por lo que en la encuesta le he puesto un 8. Es un compañero perfecto para la D500, de esto no tengo ninguna duda.
1) Para qué: Para spotting, fauna y detalles de edificios, o elementos de la naturaleza a los que no se puede acceder como se quisiera. Por ahora ha cumplido a la perfección lo que yo esperaba del mismo. 2) Pros: Sin dudarlo su calidad y nitidez, que sin ser las excelentes de un fijo, son muy muy buenas, No me ha fallado nada el AF y es rápido. En parte lo compré porque ya había visto fotos con este objetivo y era lo que yo pedía, hubo moomentos en que la duda se planteón entre el 70-400 y los Sigma 150-600, pero después de mucho comparar, el 200-500, me daba ese pequeño plus respecto a los otros, (Puede que otras personas digan lo contrario, pero esta es mi propia experiencia). 3) Contras: Es pesado respecto a otros similares, y se nota. Yo lo uso con el trípode y aquí es dónde me siento tranquilo. Desde luego hubiera preferido que fuera un f4, pero entonces costaría bastante más como sabemos, no hay nada nuevo en esto; por tanto, a sacarle el mayor provecho con la cámara y la D500 permite subir el ISO lo suficiente en condiciones que no sean extremas en luminosidad baja, para ir cómodo con él. 4) Comentario: Que el que lo use tenga un trípode capaz de aguantar de 5 a más kgs, con rótulas de calidad, No haría falta decirlo, pero esto que parece obvio se olvida con frecuencia, y al final compramos dos veces. El parasol no enrosca como me gustaría al llevarle recogido, porque es muy ligerillo.
5) Fotos: En otra ocasión pondré algunas, para tener variedad y no circunscritas a una sola área.