Efectivamente, lo más coherente, puesto que estamos hablando de una cosa cara, y que ya andas mirando de reojo cada vez que te la cuelgas al cuello, es enviarla al servicio técnico, no creo que haya otra manera de estar seguro. Eso o llevar siempre el pensamiento de que en algún momento puede acabar la cámara con el objetivo estampado.