Primeras impresiones tras lanzar el primer carrete en mi recién estrenada F4:
- El visor en un espectáculo. Si la cámara demuestra estar en buen estado y los resultados con ella son óptimos dudo que me apetezca volver a tocar la D90. En la digital encuadras por el ojo de una cerradura mientras que en la F4 miras por una pantalla de cine. Sin más. La diferencia es BRUTAL. Solo un pero: mi F4 venía sucia, creo que es la zona del espejo la que lo está, no influye en la toma pero espero que no salga suciedad también en las fotos.
- La cámara es más que robusta: es PESADA. Yo tengo una F4, sin grip ni historias, configuración básica, y la cámara pesa excesivamente. Se que ello se debe a la calidad y solidez de los materiales que la forman pero 200 o 300 gramos menos habrían resultado algo mejor. La he probado con un Sigma 28-70 2.8 que ya de por sí pesará cerca de los 700 gramos y el conjunto es un creador de contracturas asegurado. Esta cámara no es para llevarla al hombro, escuchad bien: MO-CHI-LA.
- La configuración de cada uno de sus elementos está medida al detalle. Todo está donde debe y el control resulta intuitivo y cómodo desde el primer instante.
- Con esta cámara no se pasa desapercibido. He pasado con ella en la mano a una tienda de fotografía del centro de Madrid para comprar una correa -que al final no he comprado- y me han mirado como si fuera Cristiano Ronaldo el que entraba. Es una máquina espectacular, sin duda alguna.
En definitiva, a espera de los resultados -espero tener revelado el carrete de Ektar 100 el próximo miércoles-, la experiencia ha sido, en general, muy positiva. Pobre F70...