Jump to content

Las manos de la Amatxi


paulesko
 Compartir

Publicaciones recomendadas

Pues aqui os dejo otro trabajo para una clase que tengo este año, fotoperiodismo I. Nos dieron el texto y teniamos que ilustrarlo... a ver que os parecen las fotos

 

dsc0553ol7.jpg

dsc0576re6.jpg

dsc0584co4.jpg

dsc0593nz3.jpg

dsc0595hg5.jpg

dsc0602rb7.jpg

 

El texto:

 

"El 10 de junio de 1973 se celebró en Oiartzun (Guipúzcoa) un homenaje a un bertsolari. A este acto fue invitado Xalbador, el pastor de Urepel (Baja Navarra). Cuando le tocó su turno, se acercó con solemnidad al micrófono. Su figura mostraba a un hombre sereno y rebosante de confianza. Don Juan Mari Lekuona fue el encargado de comunicarle el tema sobre el que debía cantar de un modo improvisado: ?Xalbador, éste es tu tema, las manos de la abuela, ?amatxiren eskuak?. Tras unos segundos de concentración empezó a cantar con una melodía suave y nostálgica:

 

Aizu, amona, aspaldian zu etorri zinen mundura,

ta zure baitan ibili duzu zonbait-zonbait arrangura;

nik ikustean begi xorrotxez zuk duzun esku zimurra,

laster mundutik joanen zarela etorzen zeraut beldurra.

 

Escucha abuela,

hace ya mucho tiempo que viniste al mundo,

y en tu interior has pasado muchas preocupaciones.

Al contemplar con mi fina mirada esas queridas manos arrugadas,

me viene un temor de que pronto tendrás que dejar este mundo.

 

Los oyentes no esperaban esta salida. Mirando a Xalbador podrían asegurar que no es un ejercicio de erudición y rima el de éste buen pastor. En su cara parecía vislumbrarse una añoranza de esa ?amatxi?. Xalbador, sin cambiar el gesto grave y profundo de su rostro, canta su segundo bertso:

 

Beste amatxi asko ikusi izan ditut han-hemenka,

Jainkoa, otoi, ez dadiela gaukoan eni mendeka:

zure eskuak ez bitza, otoi, behin betiko esteka,

semeatxiak hain maite baitu esku horien pereka.

 

He visto en todo el mundo a otras muchas ?amatxis?,

Señor, por favor, que me perdonen hoy lo que digo,

que tus manos, ?amatxi? mía, no se agarroten nunca,

pues éste tu nieto tanto ama las caricias de esas manos arrugadas.

 

Cuando los oyentes todavía no se habían repuesto de la emoción, Xalbador lanzó al aire su tercer bertso:

 

Ene amatxik mundu guzian ba ote zuen berdinik?

Dudatzen nago hardu dukeen nehoiz atseginik;

orai eskuak ximurtu zaizko zainak hor dazura urdinik,

eta ez dago arritzekoa horrenbeste lan eginik.

 

Mi ?amatxi? en todo el mundo ¿acaso tendría una igual?

estoy dudando de que alguna vez hubiese tomado un descanso,

ahora se le han envejecido las manos,

y sus venas azules las tiene ahí a la vista,

no es de extrañar... ¡tanta labor han hecho!

 

Xalbador con esa mirada suya perdida en el horizonte está viendo a su abuela trabajando, hilando la lana, cuidando la olla en el fuego, meciendo la cuna de su nieto, desgranando las mazorcas de maíz o las cuentas del rosario. Una abuela, con unas manos arrugadas, que fue la memoria de esa comunidad familiar."

Enlace al comentario
Compartir en otros sitios web

Join the conversation

You can post now and register later. If you have an account, sign in now to post with your account.

Invitado
Responder a este tema...

×   Pegar como texto enriquecido.   Pegar como texto sin formato

  Only 75 emoji are allowed.

×   Tu enlace se ha incrustado automáticamente..   Mostrar como un enlace en su lugar

×   Se ha restaurado el contenido anterior.   Limpiar editor

×   No se pueden pegar imágenes directamente. Carga o inserta imágenes desde la URL.

 Compartir

  • Explorando recientemente

    • No hay usuarios registrados viendo esta página.
×
×
  • Crear nuevo...