La posición óptima del polarizador es apuntando a 90º de la fuente de luz, es decir, si el sol está en el sur, disparando hacia el este o el oeste, y girando el filtro para ver el efecto, que se nota y mucho. Y para reflejos, brillos, escaparates o cristales, etc. es una maravilla.
Este fin de semana he hecho fotos en Fontibre, en el nacimiento del Ebro, con reflejos del sol en el agua, y gracias al pola, la foto ha quedado muy bien, ya que al rebajar bastante el brillo del sol, la foto no queda quemada en ese punto y se tiene detalle en el resto.