Si en su día, la entrada en el catálogo de la Nikon 1 V3 supuso un gran salto adelante en la familia de cámaras sin espejo de Nikon, la presentación de la J5 supone un avance en todos los aspectos, cambiando no sólo el diseño de esta gama, la J, sino también al tipo de usuario al que va dirigida.
Para definir al sistema Nikon 1, podemos obviar las características más evidentes, como tamaño reducido de cuerpos y ópticas, sencillez de manejo o modos originales de fotografiar y grabar vídeo.
Lo que caracteriza al sistema Nikon 1 por encima de todo lo demás es: velocidad y potencia.
Desde la más sencilla Nikon 1 S1 hasta la poderosa Nikon 1 V3 todos los modelos comparten estas dos características. Datos como 60 fotogramas por segundo en RAW o vídeo a 1200 fps, acompañan al sistema desde su creación. Aunque la ráfaga o el vídeo es lo más obvio y de lo primero que miramos en una tabla de características, la gracia del sistema está en lo que no se ve, lo que hace posible todo esto: el perfecto funcionamiento del sensor, el procesamiento EXPEED y la arquitectura particular del sistema.