Los servicios de telefonía que ofrecen voz sobre IP (VoIP) empiezan a mostrarse como un negocio cuando menos inseguro.
La telefonía VoIP se presentaba como una alternativa más que viable a la telefonía convencional, al permitir por un coste mínimo utilizar la línea ADSL para realizar llamadas telefonicas con un coste muy inferior al de las líneas de teléfono convencionales o móviles, cuando no directamente gratis entre abonados del mismo servicio. Sin embargo, los problemas que acarrea una de las compañías pioneras en ofrecer este tipo de servicio están empezando a sembrar dudas sobre la continuidad del negocio.
Skype, una de las más conocidas empresas proveedoras de servicios VoIP está atravesando una serie de importantes problemas que podrían dar al traste con el servicio. Primero fue el corte de suministro que dejó sin conexión a miles de personas y que minó la confianza de muchos usuarios. Ahora, los fundadores de Skype, Niklas Zennstrom y Janus Friis, han abandonado la compañía, abandono que añade un punto más de incertidumbre sobre la continuidad de la misma.
Por otro lado, eBay, empresa que adquirió en 2005 la compañía telefónica, ha reconocido que sus esperanzas en el negocio se han visto defraudadas: Skype ha generado unos ingresos a eBay inferiores en 900 millones de euros a lo previsto.
Estos inconvenientes empiezan a poner en entredicho la continuidad del servicio, de Skype y muy posiblemente, de todo el segmento de la telefonía VoIP, que empieza a ver con resquemores como una de las empresas más importantes del sector hace aguas por los cuatro costados.