La compañía Indra acaba de presentar una generación de teléfonos móviles que garantizan las comunicaciones seguras denominados, respectivamente Indra SCS-251 e Indra SCS-351.
Un producto de estas características está destinado a un uso por parte de las fuerzas de seguridad y altos cargos de empresas. La principal diferencia con los teléfonos móviles convencionales y los nuevos modelos presentados por Indra es que en éstos, antes de iniciar la llamada, se aprieta un botón situado en el lateral del teléfono. El teléfono establece una llamada de datos entre dos terminales Indra a través de una red GSM de cualquier operador y encripta el audio antes de enviarlo a la red, lo que genera un retardo en el audio de 0,5 segundos. El sistema permite a los interlocutores acreditar de forma automática sus identidades mediante la validación de sus certificados y la firma electrónica, almacenados en los móviles. El precio medio de un teléfono de estas características oscila entre 2.000 y 4.000 euros.
Existen dos modelos: el SCS-251 para el mercado civil y el SCS-351 para el área de defensa. La compañía colabora con el Gobierno y el CNI en el desarrollo de este tipo de soluciones. El Ministerio de Defensa, según fuentes vinculadas a Indra, ya dispone de 500 unidades del SCS-351 y hay varios gobiernos extranjeros que han expresado su interés en usar esta tecnología, cuyo principal beneficio se centra en que la seguridad depende del terminal, independientemente del operador a través del cual se curse la llamada.