La muestra
Da Vinci: An Exhibition of a Genius, que se está celebrando en el centro
Metreon de San Francisco ha contado con la participación de
Pascal Cotte y el equipo de
Lumiere Technology que descubrió el pasado año algunos de los secretos que se ocultan bajo el lienzo restaurado de la conocida
Gioconda.
La exposición reúne una muetra de la obra del genial pintor, escultor e inventor
Leonardo Da Vinci, desde sus primeros bocetos de carros de combate a sus detallados estudios anatómicos y retratos. Es en el apartado de la pintura donde nos encontramos con una de las obras más controvertidas de
Da Vinci,
La Mona Lisa, también conocida como
La Gioconda, un retrato famoso no solo por su enigmática sonrisa, sino también por el truco óptico que hace que, independientemente del ángulo desde el que se mire el cuadro,
Mona Lisa siempre parece mirar a los ojos del observador. Es precisamente este cuadro el que fue sometido a un escrupuloso estudio por parte de
Lumiere Technology, estudio que ha desvelado algunos de los muchos secretos que oculta la pintura.
Lumiere Technology es una empresa europea especializada en la restauración virtual, y por tanto no destructiva, de obras de arte. Para ello, utilizan una
cámara digital multiespectral de alta definición de
240 megapíxeles de diseño propio, capaz de ver a través de las capas de pintura utilizando iluminación en diferentes longitudes de onda. De esa forma,
Cotte y su equipo pudieron atestiguar que la enigmática modelo del cuadro de
Da Vinci contaba originalmente con cejas y pestañas, que posiblemente durante alguna restauración fueron borradas de forma accidental. Así mismo, han podido averiguar que uno de los bocetos previos contaba con un rostro más ancho y una sonrisa menos enigmática, así como que dos de los dedos de la mano izquierda tenían una postura ligeramente distinta a tal y como podemos verla hoy en día. Tambien han podido descubrir sobre sus rodillas un manto forrado de piel, casi imperceptible ya por culpa de las restauraciones y el envejecimiento.
Pero tal vez lo más espectacular del trabajo de
Lumiere Technology haya sido el averiguar cuales eran, con una probabilidad muy alta, los colores originales del cuadro. Tras estudiar la composición de los pigmentos utilizados, la degradación de los colores, el desgaste sufrido por las restauraciones consecutivas a lo largo de cinco siglos y el oscurecimiento que las pátinas y barnices protectores han proporcionado a la pintura,
Cotte ha presentado una serie cronológica en la que muestra los cambios que hipotéticamente han afectado a la pintura en diversas restauraciones a las que ha sido sometida, hasta llegar al aspecto que tiene hoy día. En dicha serie se puede apreciar como el cielo original era de un azul radiante y luminoso, y el tono de piel de la modelo es más blanco y rosado, proporcionando una sensación de mayor juventud.
Puedes ampliar la información sobre la exposición en la
web oficial del centro Metreon de San Francisco, y sobre los resultados del estudio al que
Lumiere Technology sometió al cuadro en la
web oficial de la empresa