La última actualización para el navegador de Microsoft podría provocar que se volviera inestable y dejara de responder
Microsoft publicó la pasada semana una nueva actualización de seguridad para las versiones 5, 6 y 7 de su navegador Internet Explorer, en la que se solventaban un total de cuatro nuevas vulnerabilidades descubiertas que afectaban a todas las versiones, tanto para Windows XP como para el nuevo Vista.
Desde entonces, algunos usuarios se han quejado de que la aplicación deja de responder al ser iniciada por primera vez después de la actualización y otros han experimentado un comportamiento cuanto menos inusual en el navegador al visitar ciertas páginas web.
Los medios de comunicación estadounidenses han sido los primeros en hacerse eco de la noticia y desde un grupo de noticias de Microsoft se especula con la teoría de que el problema está causado por un fallo al reescribir algunas entradas de registro que deberían haberse actualizado al aplicarse el parche. Desde Microsoft se asegura que el problema, del que solo se han hecho públicos algunos casos aislados y sólo sobre la versión 6 de Internet Explorer, está siendo investigado y se espera que sea subsanado próximamente.
Por el momento Microsoft ha publicado una solución temporal que consiste en una pequeña modificación del registro que resuelve el problema hasta que pueda ser parcheado.