El servicio de alojamiento que la empresa Google brindaba a un falso fotógrafo que colgaba fotos de catálogos de moda de la marca Benetton ha causado un montón de quebraderos a la empresa por mantener su política de confidencialidad.
Benetton realizo la respectiva denuncia a los administradores de Google solicitándoles los datos del mismo y que bloqueara el espacio temporalmente hasta que se conociera la resolución que la justicia en poco tiempo daría a conocer. Google se negó a entregar información alguna sobre el usuario y aseguró que desconocía por completo tanto al autor como a cualquiera relacionado con la polémica página.
Angela Brozzi, apodo del falso fotógrafo, creó el blog con el fin de organizar supuestas sesiones fotográficas para la marca, hechos que suponen un delito de Suplantación de identidad y fraude.
Ante la negativa de Google de porporcionar ninguna información, Benetton realizó una segunda denuncia pero esta vez por usurpación de marca, contra el buscador. El tribunal de Paris decidió condenar a Google a pagar una multa de 30.000 euros como compensación económica por daños y perjuicios a la marca Benetton, por negarse a proporcionar la información solicitada.