El nuevo festival fotográfico que se celebrará en Tarragona nace bajo sospecha y con duras críticas.
El Festival Scan llamado a ser el nuevo punto de encuentro para la fotografía en Catalunya, después de la muerte de La Primavera Fotográfica, se está perfilando como un sonado fracaso y blanco de muchas críticas.
El Festival Scan pasó a redefinirse como Manifestación Fotográfica y está siendo preparado con un margen de tiempo insuficiente, según han denunciado algunos participantes.
A pesar de la evidente necesidad de crear un evento de estas características para promover la fotografía y dar a los nuevos fotógrafos un espacio en el que mostrarse e interaccionar, Scan parece responder exclusivamente a fines políticos y electoralistas, en los que la administración ha impuesto sus condiciones a los organizadores para que el festival se llevara a cabo.
El malestar por la falta de rigor en la organización del evento ha sido general y las críticas no se han hecho esperar.
El sindicato UPIF, ya anunció mediante su boletín sindical periódico su intención de no participar en Scan. Cristina Zélich, reconocida profesional, responsable de la redacción del “Llibre Blanc del Patrimoni Fotogràfic de Catalunya?, presentó hace varios días su renuncia mediante una carta dirigida a la Comisión Artística encargada del evento, en el que exponía sus dudas respecto a los planteamientos y a las prisas por poner en marcha este evento.
Hoy ha sido Manel Úbeda, reconocido fotógrafo Barcelonés, quien ha renunciado participar y ha hecho público su malestar, mediante un manifiesto individual, en relación a la filosofía y a la organización de la Manifestación Fotográfica Scan.
Manifiesto del fotógrafo Manel Úbeda
Sobre la manifestación fotográfica Scan
La Generalitat de Catalunya está organizando en Tarragona un festival de fotografía, rebautizado como manifestación fotográfica, que ha denominado Scan y que pretende sustituir a la Primavera Fotográfica.
Scan está coordinado por Mariona Fernández y consta de comité artístico formado por David Balsells, Joan Fontcuberta, Pep Benlloch, Carles Guerra, Marta Dahó y Tanit Plana.
La manifestación fotográfica consta de dos ejes: unas exposiciones denominadas “Talent latent? y las Segones Jornades Catalanas de Fotografia.
Después de haber sido invitado a participar como ponente en las Segones Jornades, quiero exponeros mi opinión y mi posición personal.
No participaré por los siguientes motivos:
1. El festival se organiza en Tarragona con urgencia por –parece- expresa voluntad del conseller de Cultura de la Generalitat de Catalunya.
2. La prisas en la organización han sido tantas, que se hizo la convocatoria sin disponer de nombre (el de Scan se decidió más tarde), ni correo electrónico (inicialmente se utilizaba el de Primavera), ni imagen corporativa del festival.
3. La persona escogida para dirigir el festival fue rebajada a coordinadora y se creó una comisión asesora. Al mismo tiempo, el término festival fue substituido por el de manifestación fotográfica. La buena voluntad y esfuerzo de Mariona Fernández no pueden conseguir tapar la chapuza que se está haciendo.
4. Hay que recordar que las Primeres Jornades de Fotografia Catalana se desarrollaron en la Fundació Miró de Barcelona, el año 1980, después de más de un año de preparación. Fue una iniciativa de un colectivo de personas, críticas y reivindicativas, que plantearon un conjunto de retos a la Administración.
5. El hecho de que ahora se convoquen las Segones Jornades, amparadas por la conselleria de Cultura, significa que se entroncan con las primeras, pero sin la mínima reflexión y preparación previas que serian necesarias.
6. Los enunciados de las ponencias son improvisados, con afirmaciones muy discutibles y con puntos de partida contradictorios. Además, en cada una de las seis mesas de trabajo se ha invitado a un experto de fuera de Catalunya para que dé su punto de vista. Aparentemente, en casa no hay nadie lo suficientemente informado para hacer este papel (¿o quizá es para darle un toque de distinción?).
7. Con las Segones Jornades se pretende realizar un puesta al día de la situación de la fotografía en nuestro país (Catalunya). La pregunta es: ¿por qué y con qué objetivos?. Las reivindicaciones de las Primeres Jornades no fueron atendidas y la Administración tampoco hizo caso de las conclusiones del Llibre blanc del patrimoni fotogràfic a Catalunya, encargado por la propia Generalitat.
8. ¿Es necesario organizar una jornadas con dinero público cuando todos sabemos cuáles serán las conclusiones? Cualquiera de los miembros del comité artístico es muy capaz de redactar, en unos minutos, las necesidades que hay que plantear a la Generalitat.
9. Uno de los resultados más visibles de la Primeres Jornades fue la creación de la Primavera Fotogràfica, dos años después, en 1982. Pero el afán, por parte de la Generalitat, de hacer una Primavera cada vez más grande y dispersa, y la falta de crítica de los implicados y de buena parte del sector fotográfico, provocaron un penoso declive del festival. La Primavera y la fotografía fueron un instrumento, utilizado de forma chapucera, para hacer ver que se hacía algo para la fotografía.
10. Como cofundador de la Primavera Fotogràfica, me duele como se utilizó el festival y como se le dejó morir de forma tan poco digna y tan instrumentalizada.
11. El otro eje de Scan, “Talent latent?, es una propuesta muy necesaria en Catalunya: descubrir jóvenes valores y ayudarles en sus inicios. Con esta intención nace, pero otra cosa es como se está haciendo. Como punto de partida la convocatoria no se limita a Catalunya, se hace, textualmente, ¡a todo el mundo!
12. “Talent latent? se ha convocado, como todo lo que rodea a Scan, con urgencia y sin ninguna garantía de difusión masiva. Ha sido a través de correo electrónico dirigido a personas, que como yo, estamos en contacto con jóvenes fotógrafos, y a otras del mundo de la fotografía y la cultura. Es decir, se ha confiado en el éxito de la convocatoria en un envío selectivo de correos electrónicos y en el “boca oreja?.
13. Entre la convocatoria y el límite de admisión de propuestas de autores no pasaron más de quince días. No es aceptable que la Administración haga una propuesta de estas características y la mayoría de estudiantes (de fotografía, diseño, bellas artes…) de casa no estén informados. Los concursos más modestos se hacen con más medios, y los que tienen medios lo hacen saber de forma masiva y con muchos meses de antelación.
14. La selección de los nuevos talentos también ha sido realizada con prisas y con poco equipo humano. Creo que es una grave falta de respeto a las personas que han presentado trabajos y a todos aquellos que no han sido informados con tiempo suficiente.
15. Creo que cualquier tipo de festival, manifestación fotográfica, jornadas, etc., debería ser convocado desde un centro de la fotografía que vele por el patrimonio, el estudio y la reflexión, y también que se dedique a comprar obra de fotógrafos catalanes. ¿Cuántos años hace que la Generalitat no compra obra fotográfica de los fotógrafos del país?
16. Si no somos más críticos y reivindicativos de lo que hemos sido hasta ahora con la Administración, no iremos más allá de donde hemos llegado.
Estas son algunas de las razones por las que he decidido no participar en Scan.
Si las endientes y si estás de acuerdo, te agradecerá que pases este texto entro tus amigos y conocidos.
Manel Ubeda
27 de Febrero de 2008