La Unión Europea ha puesto en órbita un segundo satélite para comprobar su funcionalidad
El proyecto Galileo impulsado por la Unión Europea, cuyo objetivo es el desarrollo de un sistema de posicionamiento alternativo al GPS norteamericano, ha entrado en su segunda y definitiva fase de pruebas con la puesta en órbita de un segundo satélite examinador, que sustituirá al lanzado en diciembre de 2005.
Si esta segunda fase de pruebas ofrece los resultados esperados, los primeros productos y servicios derivados del proyecto Galileo podrían ver la luz en 2013.
Tras los problemas burocráticos que han sacudido el proyecto desde sus inicios, el futuro de Galileo dio un importante giro cuando los ministros de la Unión Europea aprobaron por fin un modelo de gestión del sistema después de años de disputas y trabas legales. Los principales obstáculos comenzaron a superarse y las dudas sobre la viabilidad del proyecto y la capacidad organizativa de la Unión Europea se van disipando lentamente.