La posibilidad de implementar el servicio de mapas de Google y ofrecer imágenes con detalle a nivel de calle en Internet pone en alerta a las agencias de protección de datos europeas.
Google Street View es un servicio de Google complementario a Google Maps, que ofrece a los usuarios la posibilidad de ver calles gracias a vistas panorámicas de 360 grados de 40 ciudades de Estados Unidos. Tras alcanzar cierta popularidad entre los conductores, que pueden realizar intinerarios virtuales para planificar sus rutas, ha suscitado una gran controversia sobre la potencial invasión de la privacidad.
Peter Hustinx, supervisor del Departamento de Protección de Datos de la Unión Europea afirmaba durante una rueda de prensa que tomar imágenes de todas partes ciertamente creará problemas. Sin embargo, confía que en Google acatará las leyes europeas cuando decida introducir Street View en un futuro.
Con anterioridad Google ha tenido que alterar la prestación de sus servicios, tanto Google Maps como de Street View debido a la captación indiscriminada de imágenes consideradas sensibles en ciertos medios. Así, el pasado mes de marzo Google obedeció las peticiones del Pentágono que solicitó la retirada de algunas imágenes online de Street View ante los temores de que fueran una amenaza para la seguridad de las bases militares Estados Unidos, y anteriormente accedió a oscurecer las imágenes de satélite que mostraban instalaciones militares.
Para evitar problemas con la intimidad personal y poder salir al paso de futuras demandas, Google está implementando un software que de forma automática reconocerá y enmascarará rostros y matrículas. Este sistema está empezando a aplicarse a las imágenes tomadas en la ciudad de Nueva York, aunque según Larry Yu, portavoz de Google, necesita de ciertos ajustes, ya que de momento identifica de forma errónea algunos elementos como caras, desenfocándolos, aunque es mejor que dejar demasiadas caras sin desenfocar según declaró Yu.