Si bien es difícil que lleguen al mismo nivel que en otros países como Estados Unidos o Japón el día de su lanzamiento, resulta previsible que en España también se formen colas para adquirir la primera PS3 ante algunos avispados comercios que abran sus puertas a medianoche para aprovechar el tirón de la novedad. Parece haberse convertido en una suerte de ritual del lanzamiento; sucedió en Tokio, donde se vendieron 100.000 PS3 en dos días, y en las principales ciudades de los Estados Unidos. Muchas de estas primeras unidades salieron inmediatamente a subasta en portales como e-Bay con precios astronómicos. Aunque lo más sorprendente es que estos precios de salida llegaron en ocasiones a duplicarse al llegar al precio de adjudicación.
Entretanto, en los mercados en los que la consola lleva más tiempo introducida se está enfrentando a una competencia muy dura por parte de sus más directas rivales, que disfrutan de precios mucho más agresivos y prestaciones que no desmerecen demasiado frente a la nueva bestia negra de Sony. Según consultoras especializadas, en Estados Unidos y Japón se están vendiendo, mes a mes, más Nintendo Wii y Microsoft Xbox 360 que PS3. En el caso concreto del mercado interior japonés, la Wii se lleva el 68% de la cuota frente al 25% de la PlayStation 3 y el 7% de la Xbox. 360.
La mayor crítica a la PlayStation 3 no obedece a razones tecnológicas, sino monetarias: su precio de salida es muy elevado. La máquina que sale a la venta en Europa es su versión más completa, con conexión HDMI para televisores de alta definición y disco duro de 60 GB, y lo hace con un PVP de 599 euros, entre otras cosas por la inclusión del lector Blu-Ray. No obstante, los beneficios de Sony durante el tercer trimestre fiscal bajaron el 5,3% a causa de los elevados costes de producción de PlayStation 3. A pesar de su elevado precio de venta, que sin duda frenará de forma significativa las ventas iniciales, Sony pierde dinero por cada consola vendida.