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Fecha de publicación:  26/03/2007
Hemos estado con Josep Manel Sebastián, del Laboratorio Fotográfico Còpia de Barcelona.
Núria Gras
Josep Manel Sebastián tiene a sus espaldas 40 años de experiencia en la valoración e interpretación de imágenes. Por sus manos han pasado grandes exposiciones, y cuida con mimo cada imagen que copia sobre papel baritado. Entre sus clientes habituales se encuentran fotógrafos de la talla de Joan Colom, Toni Catany o Txema Salvans.

Pero Còpia no es solo un reducto de resistencia del papel baritado, es uno de los pocos laboratorios de Barcelona, sino el único, que ofrece un servicio profesional de copiado tradicional en blanco y negro, además de un completo servicio de tratamiento digital de la imagen e impresión digital de alta calidad.
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NKT: Hola Josep Manel, te agradezco que te hayas brindado a compartir con nosotros tus conocimientos con este entusiasmo.

JMS: Gracias a todos vosotros por darme la oportunidad de hablar de mi trabajo.

NKT: Llevas toda la vida dedicado a la fotografía y esto te da una perspectiva impagable. ¿Cómo has vivido la transición analógico-digital? ¿A que problemas has tenido que enfrentarte como empresario?

JMS: La verdad es que los problemas han sido enormes. Hace diez años empezamos a interesarnos por el tema digital y casi nadie disparaba en digital, así que no le dimos demasiada importancia. El boom de la fotografía digital nos dejó sorprendidos e indefensos.

Después de 40 años, nos encontramos con una maquinaria analógica trabajando al 20% de su capacidad y con una estructura y un equipo humano que no podíamos mantener. Por suerte nuestros equipos por aquel entonces estaban ya pagados, de lo contrario nos habría sido imposible recuperarnos

Llegamos a pensar en cerrar el laboratorio, pero decidimos arriesgarnos, hacer una importante inversión y montar el laboratorio digital. Con la idea clara de distinguirnos de la competencia ofreciendo impresiones de alta calidad y papeles especiales.

Ha sido una reconversión profunda, difícil y muy cara para actualizar nuestros servicios, pero no hemos querido abandonar lo que para nosotros es la esencia de la fotografía, el haluro.

NKT: Y en el plano personal, ¿cómo amante que eres de la fotografía y de tu trabajo, como te has enfrentado a este aparente final de lo analógico?

JMS:
Es triste ver como cambian las cosas y la fotografía se banaliza. Muchos aficionados que llevan tiempo haciendo fotos, van a su tienda de confianza para vender su cámara analógica y comprarse una digital. El vendedor les ofrece todo tipo de explicaciones técnicas: megapíxeles, disparos por segundo, velocidad del autofocus, tipo de sensor... Con esta nueva cámara digital podrá hacer más fotos y a coste 0, porqué no tendrá que revelarlas. Pero nadie les cuenta a estas personas que además necesitarán un ordenador potente, una impresora fotográfica, un curso para aprender a manejar photoshop e invertir muchísimas horas para procesar y editar las fotografías. Los aficionados creen erróneamente que con esto basta para conseguir buenos resultados.

Evidentemente esto no es así en la mayoría de los casos. Afortunadamente, hacer una buena fotografía sigue dependiendo del criterio del fotógrafo, independientemente de lo sofisticada que sea la cámara fotográfica. Y lo mismo pasa con el proceso de edición, un aficionado ahora necesita, además de una cámara digital, disponer de un sofisticado equipo y aprender un oficio, pero eso no basta para conseguir resultados de alta calidad.

El aficionado puede que acabe sintiéndose estafado. La fotografía digital ha arrasado con todo, nos han apremiado para que nos compremos una cámara digital con el argumento de que la película se está acabando.
Es evidente que para los profesionales de la fotografía la tecnología digital ofrece unas ventajas extraordinarias, pero para una persona que hace 200 fotografías al año, por afición, este cambio no tiene ningún sentido.

NKT: Así que según tu, el final analógico no está tan cerca.

JMS:
Como ya te he dicho una buena toma y una buena valoración de la imagen sigue siendo lo más importante, la tecnología digital no ha cambiado esto. Si es cierto que Photoshop permite ciertos tipos de reservas que con la ampliadora son casi imposibles de hacer. Lo que debemos preguntarnos  es si realmente las necesitamos.

Mi opinión es que no estamos avanzando hacia algo mejor, el digital no substituirá al analógico del mismo modo que la invención del bolígrafo no llegó a substituir el lápiz, sus aplicaciones son sencillamente distintas.

De todos modos para los laboratorios profesionales, como nosotros, seria mucho más sencillo que la película se acabara definitivamente. La convivencia de los dos procesos, analógico y digital, nos obliga a mantener dos infraestructuras y más personal, lo que evidentemente supone más gastos.

NKT: En todos los ámbitos encontramos ejemplos del mal uso que puede hacerse de las herramientas que tenemos. La fotografía digital no es una excepción. Hace poco un conocido fotógrafo reivindicaba el uso reflexivo de la cámara digital. Esto lo podríamos aplicar a Photoshop, el laboratorio fotográfico digital. ¿Que opinión te merece esta nueva forma de trabajar? ¿Crees que afectará negativamente al desarrollo de los nuevos profesionales, o será, más bien, una situación transitoria que acabará por autorregularse?

Ya ha afectado de lleno. La potente herramienta con todas las posibilidades que ofrece y la enorme ventaja de la inmediatez, ha hecho que el trabajo reflexivo del fotógrafo: valorar la luz y decidir de antemano como exponer y que revelado necesitará la imagen, sea substituido por una costosa postproducción.

NKT: Hay quien afirma que los resultados que se obtienen en blanco y negro digital están muy lejos de la calidad que nos ofrece la película. ¿Crees que las imágenes monocromas captadas con una cámara digital tienen un aspecto menos consistente debido, quizás, a que les falta la textura de la emulsión de plata?

JMS: En realidad es justo al contrario. No por las características de la película sino por la ampliadora que usamos en el proceso de copiado analógico, pues siempre existe un cierto grado de reflexión dentro del fuelle que nos hace perder algo de la información del negativo. Esto no sucede en el proceso digital, en que toda la información del archivo se traslada al soporte.

Pero lo que si es cierto es que la imagen digital, aun con buena calidad, nada tiene que ver con las imágenes que podemos tomar con una película monocroma. La imagen digital monocroma resulta plana, comparada con la imagen analógica en blanco y negro, porqué carece del grueso de la emulsión.

NKT: ¿En que consiste una copia Gicleé?

JMS: Gicleé es un sistema de reproducción de alta calidad con tiraje limitado. El punto de partida es un archivo digital que se imprime sobre un papel de acabado artístico libre de ácido, con tintas solventes muy estables y que tiene una duración garantizada de 75 años.

NKT: No hay demasiado consenso respecto a la durabilidad de las copias. En este sentido la durabilidad del papel baritado ya está bien probada. ¿Podría ser que la desconfianza del mercado respecto a las impresiones digitales favorezca la recuperación del copiado en blanco y negro?

JMS: Actualmente las impresiones Gicleé ya están siendo aceptadas tanto en galerías como en museos.
En cuanto a las copias fotográficas por proceso químico sobre un papel de calidad con base de bario, lo que comúnmente llamamos baritado, tienen una duración muy larga, que en condiciones óptimas puede llegar a los 200 años, evidentemente esto dependerá muchísimo de las condiciones de conservación.

Quizás lo que habría que plantearse muy seriamente, es el hecho que dentro de 200 años, aunque la copia fotográfica haya desaparecido, todavía conservaremos intacto el negativo y podremos hacer otra copia. Lo que pasará con un archivo digital, no dentro de 200 años, sino dentro de 10, es una incógnita. ¿Seguirá existiendo? ¿Lo podremos leer?.

NKT: Hasta aquí nuestras preguntas. Josep Manel te agradecemos enormemente todo lo que nos has contado.

JMS: Gracias a vosotros. Ha sido un auténtico placer.

Si quereis conocer los servicios fotográficos del Laboratorio Còpia, visitad su página web
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