El proyecto francés V150 ha cosechado un rotundo éxito al alcanzar una velocidad máxima de 574,8 kilómetros por hora a su paso por el punto kilométrico 191 de la línea París-Estrasburgo.
Alstom, la SNCF y la Red Ferroviaria Francesa decidieron invertir 30 millones de euros en el proyecto V150, cuya meta era lograr que un tren de alta velocidad alcanzase una velocidad máxima de 150 metros por segundo (540 kilómetros por hora) para promocionar sus productos en un mercado global en plena expansión, y en el que la competencia por los contratos millonarios empieza a ser feroz. Por esta razón, la prueba ha recibido una importante cobertura mediática, tanto en prensa como en televisión e internet.
Para la ocasión, la RFF ha puesto a disposición del equipo que intentó batir el récord las vías de la LGV-Est, una línea de Alta Velocidad completamente nueva pero sin uso comercial todavía, que ha sido especialmente modificada para la prueba en el tramo comprendido entre Preny (en la Lorena) y la estación de Champagne-Ardennes de Bezanne (cerca de Reims). La SNCF (la gestora del servicio de ferrocarilles francesa) y Alstom, el fabricante de los trenes de alta velocidad, aportaban el resto: fondos trenes, personal y el instrumental necesario para registrar la ocasión.
En el apartado técnico, el tren TGV POS 4402 utilizado para batir el récord, se ha formado especialmente para la ocasión a partir de la hibridación de dos locomotoras de la serie TGV Réseau y tres coches de dos pisos del TGV Dúplex. Los cinco vehículos han mejorado su carenado y montan ruedas más grandes de lo habitual. Además, los tres coches intermedios utilizan bogies procedentes de un tercer tipo de tren, el prototipo AGV (automotrice à grande vitesse). Este TGV híbrido ha circulado en una línea cuya catenaria (cables de alimentación eléctrica) ha sido sobretensada, y por la que circulaban 31.000 voltios, en lugar de los 25.000 que se utilizan habitualmente. Gracias a estas modificaciones, este TGV POS, un tren que en condiciones normales dispone de una potencia total de 9.600 kW, se ha convertido en una bala impulsada por 19.600 kW.
El éxito de las pruebas, independientemente de la velocidad alcanzada, demuestra que Alstom sigue en la cabeza de la investigación y el desarrollo en el campo del material rodante ferroviario.