Una empresa de apuestas a través de Internet ha llevado la batalla contra la competencia a cotas que recuerdan el pasado mafioso del juego. Se le acusa de sustraer y destruir información de una base de datos, causando daños por valor de 18.400 euros.
La Policía afirma que para acceder a la información almacenada en los servidores de la compañía víctima del ataque, sus autores utilizaron un método conocido como SQL Injection, en el que gracias a una vulnerabilidad se logra acceder a una base de datos ajena y realizar en ella acciones como la copia, alteración o borrado de información. Fruto de las investigaciones realizadas por la Policía se pudo determinar que el ataque se realizó desde la sede de otra empresa dedicada a las apuestas en red y en competencia con la anterior en los medios de comunicación deportivos.
Algunas empresas de apuestas on-line han sido víctimas de ataques informáticos y chantajes, en los que un asaltante provoca la saturación de su página lanzando contra ella millones de solicitudes de acceso que los servidores no son capaces de atender, saturándolos e impidiendo los accesos legítimos. A continuación, el atacante exige el pago de un rescate, a cambio del cual cesa el ataque y bloqueo de la web, que puede continuar operando con normalidad.