A lo mejor quieres que un plato tenga una hoja más, como el de los espárragos, pero tienes que saber qué hoja añadir. Tienes que saber qué combina con qué, porque así te ganas el respeto del chef”.
“Tengo mucha suerte de trabajar con Sergio Herman, un chef holandés con tres estrellas Michelin, y que además es mi héroe. Me gusta mucho el equilibrio entre la estructura y la composición de sus platos. Sus platos para mí son paisajes. La fotografía es para un libro de cocina sobre la provincia en la que vive, Zelanda. Tomamos elementos del paisaje para utilizarlos como fondo y para adornar la comida. La base que se ve es un tipo de piedra muy típico de esa región. Intentábamos recopilar todo lo que es representativo de esa zona en concreto, tanto en comida como en fondos. Para mí, la experiencia es más satisfactoria si las fotografías cuentan una historia. Por eso lo hago: siempre busco una armonía que cuente una historia, y la D3 y el objetivo de 105 mm me permiten hacerlo de un modo muy natural”.