Las lentes líquidas que no requieren accionamiento mecánico para enfocar ya son una realidad. La empresa Varioptic comercializa desde hace ya dos años varios productos relacionados, que van desde el grupo óptico hasta los módulos de cámara completos, pasando por los circuitos de enfoque, y espera alcanzar antes de finales de año la capacidad de producir 1.000.000 de unidades al mes.
Pero ¿qué es en realidad una lente líquida y qué tiene de particular? Las lentes líquidas se componen de dos líquidos inmiscibles, de la misma densidad y distinta conductividad, atrapados en el interior de una carcasa metálica. Al aplicar voltaje a la carcasa, la curvatura de la superficie de transición entre ambos líquidos se modifica, variando así el punto de enfoque. Controlando la intensidad del voltaje se consigue controlar la curvatura que se produce, controlando así la distancia de enfoque. Y lo mejor de todo es que el tiempo pasado entre que se aplica la tensión y se modifica la curva es casi instantáneo. Esto implica sistemas de enfoque más rápidos (entre 50 y 100 milisegundos), más ligeros, completamente silenciosos y con un consumo mucho más bajo (0,1 mW).
Por el momento esta tecnología se está aplicando a cámaras integradas en teléfonos móviles, agendas PDA, etc, pero en un futuro muy próximo empezará a utilizarse también en cámaras digitales ultradelgadas, cámaras web y videocámaras. De hecho, una empresa china ya ha anunciado la próxima disponibilidad de una cámara fotográfica que utiliza un módulo de enfoque con lentes líquidas Varioptic.
Varioptic posee en la actualidad dos patentes clave para el desarrollo de este tipo de tecnología, al mismo tiempo que no deja de investigar formas de optimizar su funcionamiento.