La reciente publicación en la revista Fortune de las declaraciones por parte de Brad Smith, uno de los miembros principales del gabinete legal de Microsoft, indicando que el software de código abierto vulneran varias patentes propiedad de Microsoft ha levantado ampollas, hasta el punto en que el propio creador de Linux, Linus Torvalds, ha levantado la voz contra el gigante de la informática.
Según Smith, diversos elementos de Linux vulneran un total de 107 patentes, OpenOffice 45 y otros programas de código abierto violan entre todos 83 patentes más, todas ellas propiedad de Microsoft. Steve Ballmer, presidente ejecutivo de Microsoft, reclama a los desarrolladores de software con código abierto que operen bajo las mismas normas que el resto de negocios.
Por su parte el padre del sistema operativo del pingüino argumenta que si el código del software de Microsoft fuese sometido al mismo escrutinio que han sufrido Linux y OpenOffice, se podrían comprobar cuantas patentes ha vulnerado Microsoft. Torvalds reclama a los abogados de Microsoft que cejen en su empeño de verter acusaciones vacías sobre los programadores de código abierto e informen de qué patentes exactamente han sido violadas para poder reescribir el código que un examen judicial demuestre ilegal.
A día de hoy, muchas de las grandes compañías del mercado informático como IBM, Dell o Hewlett-Packard apuestan fuerte por el software de código abierto, implementando de serie Linux como sistema operativo preinstalado en sus ordenadores.