Las prestigiosas revistas científicas Science y Nature rechazarán para su publicación los documentos que reciban que hayan sido escritos utilizando la versión de Word incluida en Microsoft Office 2007.
Este rechazo público se suma a las experiencias negativas que se empiezan a transmitir sobre inconsistencias, fallos y problemas de uso de difícil solución y diagnóstico. En concreto, el problema que en esta ocasión ha generado el veto hacia el software de Microsoft radica en el hecho de que las ecuaciones creadas con el editor de ecuaciones de Word 2007 no pueden revisarse.
Pero el problema no termina aquí, ya que si se convierte el documento que contiene las ecuaciones al formato de una versión anterior del programa, las ecuaciones se transforman en gráficos que no pueden editarse ni comprobarse, ya que al parecer, el editor de ecuaciones incorporado en Word 2007 no es compatible con el estándar MathML. No es la primera vez que Microsoft pretende sustituir un estándar por un formato propio.
Y tampoco es el único caso de empresas que siguen esa práctica. Adobe, con su apoyo público a la iniciativa Open RAW pretende la substitución de los archivos de imagen en bruto de las cámaras digitales por un formato de archivo cerrado bautizado como DNG, evidentemente registrado a nombre de la empresa. Y no se trata de una licencia GNU o GPL, por cierto, ya que la licencia libre de royalties ofrecida a terceros es solo para permitir la lectura y grabación de archivos de imagen que cumplan con las especificaciones DNG.