Kodak ha anunciado en una nota de prensa el desarrollo de un nuevo tipo de sensor que gracias a una estructura modificada de los microfiltros de los fotositos podría incrementar de forma espectacular su sensibilidad a la luz.
Los sensores actuales (dejando de lado el peregrino experimento
Foveon) utilizan una estructura de microfiltros rojos verdes y azules para obtener la información del color denominada
Patrón Bayer. En esta estructura, se utilizan el doble de filtros verdes que de cualquiera de los otros dos colores, y se estructuran en bloques de
2x2 fotositos, que tienen cada uno dos fotositos verdes, uno rojo y uno azul. De esta forma se obtiene la información sobre la luminosidad de la imagen y un algoritmo procesa la información de color para interpolar los colores reales de cada píxel de imágen.
En esta nueva estructura, se utilizan la mitad de los fotositos sin filtro de color, un cuarto de los totales están equipados con filros verdes, y el cuarto restante se reparte a partes iguales entre los filtros rojos y azules. Al no estar limitada la capacidad de captación de luz por ninguna barrera que filtre una longitud de onda en concreto, los fotositos sin filtro (o pancromáticos, según
Kodak) captan más luz que el resto. Los nuevos algoritmos diseñados por Kodak reinterpretan esta información de la forma adecuada, proporcionando imágenes con la misma fidelidad de color que el resto de sensores.
De esta forma se consigue incrementar la sensibilidad del sensor, que permite utilizar velocidades de obturación más altas en las mismas condiciones que los sensores con microfiltros
Bayer tradicionales. Pero no acaba aquí la lista de ventajas de esta nueva estructura de microfiltros. Según la nota de prensa de
Kodak, estos pueden organizarse de distintas formas dependiendo de las necesidades del sistema donde se vayan a montar, lo que permite utilizar diferentes algoritmos para cada estructura distinta para acomodarse a la potencia de proceso del hardware que acompañe.
Sin embargo no todo van a ser ventajas. Al parecer los algoritmos de proceso de imagen funcionan de forma satisfactoria, aunque en ocasiones puede producirse desplazamiento invasivo de colores en áreas adyacentes de colores distintos. Esto se debe a que la estructura básica que se utiliza para procesar la información de color es de
4x4 fotositos. Sin embargo en
Kodak continúan trabajando para acabar de perfeccionar los diferentes algoritmos utilizados para solucionar este pequeño inconveniente.
Los primeros dispositivos que pueden beneficiarse de estas nuevas tecnologías son los teléfonos móviles con cámara integrada, equipados con sensores de pequeño tamaño muy críticos con las condiciones de luz adversas.
Para más información visita
la web de Kodak