El volumen de fallos que se han producido hasta el momento que han dejado inservible la consola XBox 360 de Microsoft ha alcanzado una cifra tan alta que ha obligado a la empresa a adoptar medidas de contención.
Estas medidas pasan por una ampliación de la garantía de reparación gratuita por defectos de fabricación hasta tres años, acompañada por una partida presupuestaria de 1.150 millones de dólares destinada a la reparación de las unidades que muestren lo que ya se conoce a nivel popular como BRLOD (blinking red leds of death o los leds rojos parpadeantes de la muerte), un problema de sobrecalentamiento que deja parpadeando tres de los cuatro indicadores de encendido de la consola en color rojo, y que en un principio Microsoft había achacada al uso de ventiladores adicionales no autorizados por el fabricante. Este reconocimiento del fallo implica que a aquellos usuarios a los que originalmente se les cobró la reparación por uso indebido de accesorios no autorizados por el fabricante se les reembolsará el importe de la intervención
Al mismo tiempo Microsoft ha reconocido la existencia de fallos en el lector de discos DVD de la XBox 360 que pueden llevar a ocasionar daños físicos en los discos, problema que al parecer la Comisión Europea está investigando. Para paliar este problema, Microsoft ha puesto en marcha un servicio de substitución que permite reemplazar los discos dañados. Sin embargo, este programa solo incluye 10 juegos concretos, deben enviarse los juegos al Reino Unido para su reemplazo y la substitución tiene un coste de 15 euros más impuestos.