El anuncio por parte de Apple del descuento de 200 dólares sobre el precio de compra del iPhone de 8GB ha levantado muchas ampollas entre los primeros compradores del teléfono multimedia.
Tras el anuncio, el correo electrónico de la compañía se ha visto inundado por cientos de correos electrónicos de propietarios del mencionado gadget, criticando la decisión tomada tan solo dos meses después de su lanzamiento. En una carta abierta, Steve Jobs, en su calidad de presidente de la compañía, ha reconocido estas quejas y ha prometido una medida compensatoria, que consistiría en un crédito de 100 dólares para todos aquellos que han adquirido el iPhone antes de la rebaja. Crédito que, evidentemente, solo se aplicará a modo de descuento sobre la futura adquisición de algún producto de la marca.
Sin embargo y a modo de justificación, Jobs defiende la decisión de bajar el precio del iPhone argumentando que este descenso permitirá el acceso al teléfono a más gente, calificando como normal el descontento de los primeros compradores ya que siempre hay alguien que compra un producto antes de una rebaja y pierde la oportunidad de disfrutar de un nuevo precio, o de un nuevo sistema operativo, o de un nuevo modelo.