Hola,
Os pregunto algo que probablemente sea muy obvio y que tenga una explicación muy sencilla.
Hace poco adquirí una Nkon D90 + 18-105vr con la que estoy encantado El caso es que tengo los objetivos de mi reflex analógica, algunos de ellos bastante luminosos aunque antiguos:
Un Nikkor AF 50mm 1.4 (la versión no D)
Un Sigma AF 28-70mm 2,8 (versión antigua también, con lentes no aesféricas)
Un Nikkor AF 70-210mm D 4-5,6
El caso es que con el 50 y el Sigma tirando a máxima apertura he observado lo siguiente:
- Si tiro en interiores, con poca luz (ya sea natural o artificial) o con el flash en todos los casos a máxima apertura, en general se comportan bastante bien. Pierden algo de nitidez (lógico) pero tienen resultados perfectamente aprovechables.
- Sin embargo, si tiro de día, da igual nublado que con cielo azul y mantengo esa apertura máxima, no solo pierden algo más de nitidez sino que además tienen como un efecto "difuminiado", como si le hubieran pasado un lapiz de esos de difuminar, apareciendo como halos alrededor de las cosas que fotografío y perdiendo la imagen tanto saturación como contraste. El efecto es bastante molesto e incluso en tamaño pantalla de ordenador se nota bastante. En cuanto cierro un poco el diafragma (a f.2 con el 50 y a f4 con el Sigma) este desagradable efecto desaparece.
Con el 70-210 y el 18-105, que son mucho menos luminosos, a máxima apertura se pierde algo de nitidez, pero no aparecen esos desagradbles efectos de halos difuminados/pérdida de colores/pérdida de contraste
Hay que decir que la cosa no me preocupa mucho, ya que usar la máxima apertura en plena luz del día no tiene mucho sentido y al Sigma le voy a dar muy poco uso dado que sus focales son poco útiles en FX. Sin embargo me ha llamado mucho la atención
¿Es esto normal? ¿hay alguna explicación? (seguro que si )