Hola amigos,
Me gustaria comentaros mi experiencia y el porque de mi eleccion de un 18-55 VR.
Sucede que, ultimamente, en mis escapadas, cuando incluyo en el itinerario algun edificio emblematico, (iglesia, catedral, museo, castillo, monasterio, etc.), se esta convirtiendo en habitual el hecho de que se me indique que esta prohibido el uso del flash, y , por supuesto, de tripode.
Aunque hace tiempo que me acompaña mi monopie Soligor, en algunos interiores amplios agradeceria haber podido disparar con mas velocidad o con el diafragma mas cerrado. Hay veces que un paso en la velocidad marca la diferencia entre una foto o un "tembleque".
Creo que es en estos casos cuando el VR muestra su valor.
Lo dicho, una humilde experiencia que pongo a vuestra disposicion.
Saludos a todos y enhorabuena por el foro.